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Fe.

The following is a true story, 
only the names have been changed to protect the guilty /
La siguiente historia es verdadera, 
sólo se han cambiado los nombres para proteger al culpable.

AC/DC "Ain't no fun  (waitin' round to be a millionaire)".-





Creo en doscientos kilos de hierro y gasolina.
Creo en recorrer de madrugada los polígonos industriales del extrarradio
mientras tú observas con los ojos abiertos de espanto 
el techo de la habitación. Con un hombre muerto roncando a tu lado.
Creo en planificar poco y vivir mucho.
Creo en las cicatrices del alma,

creo en los besos suaves.
Creo en los tipos duros que tragan saliva.
Creo en mis dedos buscando en tu entrepierna mojada y caliente.

Creo en recorrer al amanecer las avenidas vacías
 mientras alguien desvelado se jura por sexta vez  que hoy lo hará.
Por eso yo creo en quienes buscan hoy sin importarles qué van a encontrar mañana.
Y se enfrentan a lo que venga.
Creo en hacer kilómetros en soledad yendo a ningún sitio,
 buscando nada.
Creo en la frase que alguien me dijo una tarde de otoño.
Creo en las luces de los semáforos cambiando de color al anochecer de un día de verano.
Creo en gasolineras con cafés abiertos 24 horas, en descubrir qué hay 
detrás  de la siguiente curva, después de la siguiente loma.
Creo que en las señales del camino hay más verdad que en las iglesias.
Creo en el viento frío en mi cara.



Creo en Bon Scott.
Creo que el asfalto es menos duro que el desamor.
Creo que una caricia es más fuerte que un golpe.
Creo en los hombres buenos sólo cuando naufragan.
Creo en los hombres malos siempre porque ellos están seguros.
Creo en rodar bajo las luces de neón de un boulevard desierto
mientras tú te preguntas por qué lo hiciste,
mientras tú te preguntas por qué no lo hiciste.
Creo en rodar bajo un cielo estrellado
y también creo que una de esas estrellas es mi hermano muerto.
Creo en levantarme antes del amanecer y en ese pestazo a gasolina de 95 octanos.
Y creo en todo esto porque creo que la Vida es un viaje, no un destino.
Creo en las cruces al borde de la carretera.
Creo en la angustia de tipos con corbata metidos en un atasco a las ocho de la mañana.
Creo en el ruido de la caja de cambios en el momento exacto en que engranas la tercera marcha.
 Justo en ese instante preciso.
Creo en la tristeza de los camiones bajo la lluvia en un área de servicio.
Creo en compartir una cerveza con un hombre desesperado
 en un bar de carretera.
Y creo en el miedo y creo en el éxtasis.
Pero no creo en engordar un curriculum, creo en coleccionar momentos.
Creo en los perros muertos del arcén
 mientras tú das el beso de buenas noches a tus hijos
 y los temores se agolpan en la puerta de tu alma
un martes a las 22:57 h.
Sólo están haciendo tiempo para entrar.
Creo que un día voy a morir.
Creo en la mirada serena del hombre justo.
Creo en las historias que cuentan sobre el kilómetro 73.
Creo en válvulas y pistones y discos de freno,
 creo en mi corazón bombeando sangre y aceite y trocitos de luna.
Creo que mañana no será mejor.
Pero también creo que mañana el dolor no será peor.






10 comentarios:

  1. Posiblemente la palabra más bella del mundo. Yo siempre la escribo con mayúscula: la Vida.

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  2. no tiene nada que ver, ya sé, ya sé. Pero por un segundo recordé esto:


    "Manuel Vilas se compró un Audi de tercera mano, un Audi 100,
    y lo ponía a doscientos por la autopista de Barcelona,
    y luego tenía que pagar el peaje y eso que no iba a ningún sitio.
    Se quedaba mirando el Audi en las tardes de domingo,
    en mitad de un descampado, en mitad del desierto.
    El gran desierto que cerca la ciudad de Zaragoza,
    estéril y ácido como una bocanada de uranio enriquecido.
    Miraba las ruedas y las golpeaba con sus botas en punta,
    y pensaba que estaban durísimas, llenas de aire embrutecido,
    y es que acababa de estar en una gasolinera que se llamaba
    "El Cid",
    y las había hinchado, ese silbido poderoso de las válvulas,
    y miraba el dibujo de las ruedas, laberíntico y abstracto como
    las rayas
    de la mano, y se miró la mano, rugosa piel enaltecida
    en mitad de la nada, y se había cambiado
    el viejo radiocasete del Audi por un compacdisc Pioneer,
    con seis altavoces, 800 euros en el Carrefour ,
    y puso a Lou Reed en el compac, y bien, muy bien,
    Street Hassle puso, y bien, bien, muy bien, dijo de nuevo,
    esto era todo, el Audi 100, la vida ennegrecida, las cercanías
    de un pueblo
    llamado Bujaraloz, la autopista de Barcelona, los infinitos
    camiones,
    un toro de Osborne cerca de Pina, el domingo, agrio y crucificado,
    y Lou Reed sonando en ninguna parte, en el desierto celestial,
    los 800 euros convertidos en el grito más hermoso de la tierra,
    y ningún ángel del cielo descendiendo, y Manuel Vilas
    --siervo de la nada, fumando, estéril, razonando, gimiendo--,
    silbaba bajo el sol inclemente, difuso, el sol borracho,
    y les daba patadas a las ruedas y las ruedas
    le devolvían el impulso, y eso era gracioso,
    y pensó en la guantera, y abrió la guantera y miró la documentación,
    y leyó su nombre, y abrió el maletero,
    y le pareció que allí había un montón de sitio
    para guardar cosas, y eso de repente le hizo completamente feliz."


    una sensación. Breve, solo eso.

    como esos regalos que nos dejas en los márgenes, esas miradas, nada, casi nada, apenas un instante.


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  3. Esperanza.
    Todavía hay Vida.
    Caridad:
    Colega nuestro,
    Que estás en la carretera.
    Admirada sea tu ruta,
    venga a nosotros tu verbo,
    hágase, que con voluntad , visitemos el infierno, y disfrutemos de tierra y cielo.
    danos hoy el relato de tus días,
    perdona nuestras carencias,
    SÚBENOS A ESA GRUPA,
    Déjanos caer en la tentación y líbranos de la monotonía. Amén.

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  4. Querido Anónimo.- Buff, las miradas son todo y son nada. Tan breves algunas que duran toda una Vida.
    Me gusta ese texto. Ha salido un texto carpetovetónico, una de ibéricos en cualquier bareto de la A2, un café con leche delante del puticlub de carretera al oscurecer. Cuando se encienden las lucecicas de colores y empieza el momento de la Verdad. Y oyendo a Lou Reed o a los Stones cuando pasas bajo el meridiano de la autopista que brilla como pocas heridas lo hacen en la noche. Y las líneas blancas de la carretera que te recuerdan todas las promesas incumplidas. Nuestra Ruta 66 en la Nacional 232.

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  5. Amigo Arqui.- Una vez vi un ángel al salir de una curva en el kilómetro 73. Estaba llorando, miré por el espejo y había desaparecido.

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  6. Coño, Halconaxio ! Recién estrenada, rock and roll ... y Administración !!

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  7. Muy chulo el texto, me ha gustado mucho. Yo, que viajo a diario por trabajo, con música, no siempre rock, y carreteras, no siempre secundarias, y, en furgoneta, no en moto, adoro también la poesía de la carretera y la metáfora del viaje. Vida, viaje, deseo, ¿qué otra cosa existe?

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  8. Kaixo Ana.- Cuánto tiempo.... Esa es la diferencia entre viajar o desplazarse. Entre vivir y sólo estar.

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