Pues sí. Según Hoteles Meliá y su Departamento de Marketing, debes comenzar a tomar tus propias decisiones. Atrévete. No te dejes aconsejar por nadie, tú tienes criterio propio, ya eres adulto y debes coger lo que te pertenece. Y qué mejor manera de hacerlo que empezar con la elección de almohada. No dejes que nadie decida por ti. Ya sabes que el que no arriesga, no gana. Elige tu propia almohada. Para que puedas descansar mejor en esa vida de mierda que llevas. Para que se desplieguen ante ti todas esas magníficas soluciones prácticas para la vida actual, tan ajetreada hoy en día ¿verdad? Por fin ya eres libre. Al menos para poder elegir tu propia almohada, qué coño, que te lo has ganado, hombre. Que no tengas tiempo para abrazar a tus hijos no significa que no puedas sentirte bien. Ya eres un poquito más independiente, y lo notas ¿a que sí? Esa sensación de exclusividad difícil de describir ¿sabes de qué te hablo, eh? Ese vientecillo que recorre el espíritu de los hombres auténticamente libres. De hecho, cuando despliegas ante ti la novedosa carta de almohadas de la cadena Meliá, como que ves las cosas de otra manera, como una persona realizada con su esfuerzo que se ha trabajado su derecho a proporcionarse la almohada que le venga en gana. Faltaría más. Ya eres un poquito más tú. Te pajearás en la habitación pensando en la azafata del vuelo que te ha traído hasta aquí; durante un instante olvidarás a tu mujercita y sus frivolidades porque ya tomas tus propias decisiones. Oh, qué veo, también dispones de una carta de aromas para perfumar tu habitación. Sin duda, formas parte de los elegidos. Enhorabuena, amigo.

Once you're gone, you can't come back.
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Pagas por esto, pero te dan aquello.
Una vez que te has ido, ya no puedes volver.
Neil Young.-