Un pequeño paso en falso y... pero hay que vivir la Vida con intensidad ¿no?
- Cima del Irumugarrieta, 1.431 m (Aralar). -
Me celebro y me canto a mí mismo. Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti, porque lo que yo tengo lo tienes tú y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.
Vago... e invito a vagar a mi alma. Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra para ver cómo crece la hierba del estío. Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí, de esta tierra y de estos vientos. Me engendraron padres que nacieron aquí, de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí, de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.Tengo treinta y siete años * . Mi salud es perfecta. Y con mi aliento puro comienzo a cantar hoy y no terminaré mi canto hasta que muera. Que se callen ahora las escuelas y los credos. Atrás. A su sitio. Sé cuál es su misión y no la olvidaré; que nadie la olvide. Pero ahora yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien que al mal, dejo hablar a todos sin restricción, y abro de par en par las puertas a la energía original de la naturaleza desenfrenada.
Vago... e invito a vagar a mi alma. Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra para ver cómo crece la hierba del estío. Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí, de esta tierra y de estos vientos. Me engendraron padres que nacieron aquí, de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí, de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.Tengo treinta y siete años * . Mi salud es perfecta. Y con mi aliento puro comienzo a cantar hoy y no terminaré mi canto hasta que muera. Que se callen ahora las escuelas y los credos. Atrás. A su sitio. Sé cuál es su misión y no la olvidaré; que nadie la olvide. Pero ahora yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien que al mal, dejo hablar a todos sin restricción, y abro de par en par las puertas a la energía original de la naturaleza desenfrenada.
Turbulento, carnal, sensual, comiendo, bebiendo y procreando, no soy un sentimental, no miro desde arriba a los hombres y mujeres ni me aparto de ellos, no soy más púdico que impúdico.
¡Quitad los cerrojos de las puertas! ¡Quitad las puertas mismas de sus quicios! Quien degrada a otro me degrada a mí, y todo lo que hace o dice vuelve a la postre a mí.
¡Quitad los cerrojos de las puertas! ¡Quitad las puertas mismas de sus quicios! Quien degrada a otro me degrada a mí, y todo lo que hace o dice vuelve a la postre a mí.
Dije que el alma no es superior al cuerpo, y dije que el cuerpo no es superior al alma, y nada, ni Dios siquiera, es más grande para uno que lo que uno mismo es. Y quien camina una manzana sin amar al prójimo camina amortajado hacia su propio funeral. Y tú y yo podemos comprar la flor y nata de la Tierra sin un céntimo, sin un céntimo en el bolsillo. Y mirar con un sólo ojo o mostrar un grano en su vaina, desconcierta las enseñanzas de todos los tiempos. Y no hay oficio ni empleo en el que un joven no pueda convertirse en héroe. Y el objeto más delicado puede servir de eje al universo. Y digo a cualquier hombre o mujer: que tu alma se alce tranquila y serena ante un millón de universos.
* y yo, viejo Wally.
Walt Whitman "Canto a mí mismo".
