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Literatura para hacerse preguntas.






Gettin' away with  it all messed up , that's the livin' /
Afrontar toda esa movida, en eso consiste vivir.
James "Gettin' away".


"Estás empezando a pensar que dudar es más interesante que actuar. Para dudar hace falta más valor". Sólo por esta frase ya merece la pena la lectura de este libro. Quizás la auténtica belleza de la literatura resida no en darnos respuestas al mundo que nos rodea sino en plantearnos las preguntas adecuadas para ser respondidas por cada uno de nosotros.  En cómo respondemos nosotros a esas cuestiones reside el riesgo de estar vivo, de elegir, de sentirte más o menos libre, más o menos despierto. Hay que valorar los libros que nos interpelan de una manera inteligente. Este lo hace. Y no sólo hablándonos de constantes eternas y universales como algunos libros de filosofía sino también de los tiempos que estamos viviendo aquí y ahora. Participar a través de la lectura de una incisiva y quirúrgica visión del mundo que nos rodea. Saturados de información, urgencias, acumulación audiovisual, exceso de datos, escasez de tiempo. Por eso lo considero más un libro filosófico que una novela. Nos cuestiona el sexo hoy, el mundo del trabajo hoy, la economía hoy, nuestro ritmo de vida hoy, nuestra identidad entre la masa hoy. "Generamos nuestros propios frenesíes y después no tenemos ninguna autoridad sobre ellos". Si ya no creemos en Dios, ¿debemos buscar un patrón en la entropía vital de nuestra época? 


Don DeLillo, "Cosmópolis".
Edit. Booket.

Todo a través de una aparentemente sencillo viaje en limusina de un tipo al otro extremo de la ciudad y los personajes que nos vamos encontrando en el trayecto: su "Experta en Teoría" (le paga por conversar), su amante, sus colaboradores, etc... al estilo del collage de personajes de Manhattan Transfer de Dos Passos (una obra maestra). Un multimillonario omnipotente en una road movie callejera por teatros abandonados que ocultan raves salvajes, restaurantes chics o manifestaciones de anarquistas encapuchados quemando las calles y soltando ratas en sitios de lujo ¿Dónde reside la verdad hoy? ¿En las pantallas, en un polvo rápido, en vislumbrar un trozo de naturaleza en mitad del cemento? ¿Hay tiempo de hacerse auténticas preguntas en un mundo tan  materialista? Una atmósfera entre el Wall Street de Oliver Stone y el onirismo de  Blade Runner, un trayecto existencial sin salir de la urbe moderna y atroz en que se empiezan a convertir nuestras ciudades ("en donde la gente rehúye mirarse a los ojos") con sus peligros e inseguridades físicas y espirituales. Especulamos con nuestras vidas, no disfrutamos. ¿Dónde queda la sensualidad animal del sexo en un mundo políticamente correcto? "El sexo y el amor son dos sistemas autónomos que penosamente tratamos de vincular".  ¿Hay que esconder el instinto o sustituirlo en todo caso por la frivolidad  o la rutina? ¿Fusionar nuestra identidad en la masa o mantener la individualidad? La eterna elección entre la tranquilidad material o el riesgo vital, entre el ser y el tener. Algunas gotas del distanciamiento cínico del Club de la Lucha de Palahniuk, algo de viaje a la locura de El Corazón de las Tinieblas. Humor cabrón entre líneas, sarcasmo a raudales. La historia de un nihilista brillante que empieza a sentirse vivo cuando empieza a arruinarse a propósito. Ícaro hostiándose voluntariamente, para ser más sabio. Perder todo para ganar la Vida y tiempo para vivirla. Avidez de volver a experimentar los sentimientos cuando has conseguido ya todo lo demás. Y de propina, un final una intentona "camusiana"(no gamusina) al estilo de cualquiera de las obras teatrales del viejo Albert. Siempre se agradece. DeLillo tiene un montón de influencias pero las aprovecha bien; en este caso escribe una magnífica e inteligente novela.

Señoras y señores, con ustedes... Henry Miller.

Hay momentos en la vida en que el Destino pone ante ti libros o personas o lugares o encuentros o momentos que sabes que marcarán parte de tu existencia. Seguro que todos tenemos algunos de ellos en mente. Alguna canción, algún atardecer, una mujer o un hombre. Hasta podríamos jugar a hacer una lista (interesante para otro post, no?). Por ejemplo: el rincón favorito de tu ciudad favorita o el amanecer más especial de tu vida. Claro que habría que ser valientes y honrados con nosotros mismos porque podríamos encontrar que al rememorar a una persona haya muerto o la hayamos perdido de alguna manera. O nos acordemos de una celebración de algo que no se volverá a repetir por su propia naturaleza única. Y corremos el peligro de rompernos en mil pedacitos pequeños. Bueno, que me voy por las ramas... recordando, recordando... llego a Henry Miller y mi encuentro sobrecogedor con su obra que sacudió mi vida hace años y lo sigue haciendo de alguna manera (cuando leí sus "Trópicos", "Primavera Negra" o su ensayo sobre Rimbaud, se me apareció la Virgen). De hecho, una frase suya encabeza este blog desde el primer día que abrí el garito éste. Sus escritos aún me reconfortan en mis penas y me alegran en mis ilusiones diarias. Me tocó el alma su celebración de la Vida a lo largo de todos sus libros, su ironía, su vasta cultura literaria autodidacta, su acidez y su individualidad. Sus polvos locos, su sarcasmo extrañamente vitalista. Sus ansias de VIDA. Bohemio en París o en California después, con mil oficios, siempre con tiempo para disfrutar un pastís o un Ricard con un amigo en un café, íntimo (mucho) de Anais Nin, escritor de raza, autoexiliado de la masa, lujurioso y asceta al mismo tiempo. Torrentes de palabras frescas que te arrastran con ellas. Hippy antes que todos los hippies. Hombre.


"Interésate por la Vida tal como ésta surge ante tus ojos. La gente, las cosas, la literatura, la música… ¡El mundo es tan rico! Palpita con sus tesoros, con sus almas bellas y gente interesante. Olvídate de ti mismo".

"Nuestro Destino no es llegar a un lugar sino conseguir mirar las cosas de forma diferente".

 "Lo más irritante era que, a primera vista, la gente solía considerarme bueno, amable, generoso, leal, etc., porque estaba exento de envidia. La envidia es la única cosa de la que nunca he sido víctima. Nunca he envidiado a nadie ni nada. Al contrario, lo único que he sentido ha sido compasión hacia todo el mundo y por todo".

"Confusión es la palabra que hemos inventado para referirnos a un orden que aún no comprendemos".

"Cada instante es oro para quien tiene la capacidad de reconocerlo".

"Todo hombre tiene un Destino, y su único imperativo es seguirlo, sin importar a dónde te lleve".

Por fin, un escritor con cojones. Fogwill "Help a él". Novela (cortita).

EN ESTE POST PUBLICADO EN ABRIL , CELEBRABA  QUE AÚN HUBIERA ESCRITORES VIVOS COMO ÉL... BUENO, PUES YA NO.
     D.E.P. 22/08/2010

"Prefiero ser bien reconocido por las 8 personas que me interesan a ser mal reconocido por decenas de miles que conocen mis anécdotas...".

Buenos Aires, 1941

Llega un momento en tu vida en el que todos los escritores a los que amas están muertos. Y entonces descubres a uno que merece la pena. Y ¡hostias! -nunca he sabido si era con h o no-, está vivito y coleando. Porque yo divido a los escritores en dos: formales o con actitud. Simples o con pelotas. Y si tienes suerte a lo largo de tus años encontarás a 20 o 30 de estos últimos. No más. Ocurre lo mismo con la música o con los directores de cine. Como digo es cuestión de a.c.t.i.t.u.d como diría un buen soulman que es lo que estoy oyendo ahora. Bueno, al grano. Me he ventilado un par de obras suyas hoy. Y ciertamente me han conmovido. Hablaré de "Help a él" que ya sé que tiene un título raro. Lo mismo que el autor, argentino, que se hace llamar por el apellido. It goes like this: cuenta la historia de un hombre de vuelta de casi todo, amante de las mujeres, de la buena vida, etc... pero que lucha para no caer en el escepticismo. Conoce bien el mundo (y lo que lo hace funcionar, como dice Lou Reed) pero busca la fe y la encuentra en pequeños (no tan pequeños) detalles, busca las señales vitales a su alrededor mientras toma gin-tonics o se mete alucinógenos.
"Los rozados por la muerte o los enfermos incurables contraen un apego por la vida que termina contagiándose a quienes los tratan (...) cuando todo el mundo está pendiente de sus vacaciones-fotografías, anécdotas- (...) el entusiasmo por vivir del padre a quien la hija única se le acababa de matar, me atraía como la fe en un dios solitario de un puñado de bárbaros".
El protagonista se enfrenta a la muerte de quien había sido su amante. Y digo amante, no esposa ni polvete. Es un concepto difícil de explicar. Nada que ver con tu mujer , con tu novia, ni siquiera con un polvo rápido. No como esos matrimonios en los que ellas paren como conejas y cuanto antes y ellos están deseando hacerse socios del club de golf. Es una complicidad extraña que dura un tiempo exacto, quizás limitado, un encuentro pleno entre seres humanos de distinto sexo. No puede existir entre parejas que se conocen demasiado bien; no puede ocurrir con una chica con la que te acabas de acostar por muy bien que haya ido. No es amor ni pasión, es complicidad. Y los tíos no acabamos de entender esto. Bueno, cuando muere su amante, él empieza a recordarla pero no como un llorón o un romántico desesperado sino intercalando en la narración recuerdos sencillos, cotidianos, tan simples y tan bien contados que resultan simplemente desgarradores y sobrecogedores precisamente por su cotidianidad. Sin obsesiones, ni machismos, ni pasiones sino libremente humano. Nos explica cómo la muerte de gente que queremos es un hecho normal que ocurre mientras bebemos cerveza o tomamos el sol a unos kilómetros de esas persona. Ahora mismo puede estar muriendo alguien a quien debéis un favor o a quien todavía debéis una palabra de agradecimiento o de consuelo.
Bueno. Llegamos a la parte de las drogas- pero no tengáis miedo. El hombre se mete un alucinógeno y nos cuenta su viaje con encuentro con su amante incluído en donde toda clase de juego sexual está permitido. No apto para almas sensibles. Es un encuentro libre entre seres humanos en donde no hay barreras sexuales ni prejuicios. ¿Dónde está el límite? Pero , insisto, es como en Henry Miller, el sexo es un disfraz, una excusa de lo que se quiere decir a través del exceso. Porque está lleno de filosofía:
"¿Para qué va a hacer uno lo que ya sabe que puede hacer? Uno sólo debe hacer las cosas que no puede, porque la experiencia de lograr lo que se ignora si se puede hacer es una sensación más codiciable que la de repetir lo que se sabe que se puede hacer".
En general muchas reflexiones sobre la escritura, el arte, el sexo, la creación , ... y todas buenas.
Su breve doctrina del arte:

"De las doscientas cuarenta mil y pico armonías posibles para un compás de seis, no menos de tres mil son legítimas; de ellas unas cien podrían ser justificadamente wagnerianas y cincuenta son plausibles para un fragmento de Tristán. Sin embargo, Wagner elige una. ¿Por qué?¿Qués es Wagner? Wagner es convencer al mundo de que sólo esa combinación es la que corresponde para cada compás wagneriano".

La otra novela corta se llama " Sobre el arte de la novela" y tampoco tiene desperdicio. Creedme.

Toneladas de coca, putas de lujo, chicos malos y algún romántico de gatillo fácil. El Poder del Perro.


¡ Líbranos de todo mal !



Nada como cascarte un comentario de un libro "a la vuelta de una farra, bien "mamao" como es debido " que dice un tango de Malevaje. Reconozco que lo pillé con cierta prevención. ¿Novela negra? ¿Narcos mexicanos? Pero un comentario que había oído en la radio me animó. Pues al final me he ventilado las 700 páginas en tres o cuatro días. Porque si Coppola, Scorsese o de Palma escribieran una novela sería esta. Bien documentada, ágil y con una galería de personajes que te acojonarían sólo con saber que viven en la misma ciudad que tú. Tipos a quienes pagarías por tomarte una cerveza con ellos aunque tuvieras que vigilar tu espalda por si a alguien se le ocurre volar el local con un RPG de última generación. Tipos que te llevarían esta misma tarde a sitios que ni soñabas que existían. O simpáticos caballeros canosos que, mientras te echan algo de crema en el café, te preguntan amablemente por qué no deberían matarte, desde luego en medio de terribles torturas, acto seguido. Y tienes un minuto para convencerlos. Reuniones con gente rara de las que sales millonario o muerto. Todo empieza con seis mendas repartiéndose el pastel del negocio más lucrativo de Occidente. Los miles de kilómetros México-EEUU para pasar la mejor cocaína colombiana en cantidades insospechadas. Mientras, un par de docenas de putas de lujo traídas de Los Angeles esperan en el salón de al lado para celebrar el trato. Y también polis románticos que siguen creyendo en la justicia a pesar de todos los cuerpos acribillados y cadáveres torturados que han visto. También es verdad que en ocasiones tienen que decidir entre esposar o no a uno de los malos para tener más o menos complicaciones legales si tienen la tentación de descerrajarle un tiro en la cabeza. Pequeños detalles. Justicia poética. Sacerdotes comprometidos y demasiado conocedores a los pecados del mundo. Mujeres fatales que leen a los clásicos rusos. Aviones privados. Contables de Satán con trajes de Armani. Individuos que llevan los movimientos de toneladas de coca en servilletas de papel de algún bareto cutre de la frontera. La CIA. La guerrilla colombiana. El PRI. Tijuana. Nueva York. La DEA. Cuando Hollywood haga una peli, id a verla. El amplio espectro entre el bien y la pura maldad....ah! y de plena actualidad desgraciadamente.

Qué hijo de puta más retorcido. Kenzaburo Oé: "Una cuestión personal".










Japón, 1935
Nobel, 1994



Hombre... si Henry Miller (mi papá espiritual con permiso ¿eh?) ya decía de él que era un continuador legítimo de Dostoyevski pues ustedes me dirán. Retorcido pero valiente, también con huevos como otro por ahí abajo en el blog. Un dilema moral de vida o muerte; sacrificio de por vida o ser tú mismo. Y no. No hay un terreno confortable intermedio en el que refugiarse ¿Hastá dónde sacrificarse por alguien a quien "se supone" (moral y humanamente) que debes cuidar pero a quien no quieres? Así que nuestro prota se ve llevando una vida que no quiere. La vida de todos nosotros está llena de elecciones que llevan aparejadas obligaciones así que cuando estas obligaciones son de por vida ¿qué ocurre si la persona que somos hoy no es la que éramos entonces? Esto es algo que le pasa a mucha gente pero ¿cómo romper con todo si "debes" tener ciertas obligaciones graves? ¿Qué alternativas tomar?¿Qué hacer cuándo estás atrapado antes de los 30? Y sabes que hay otros mundos, otros cuerpos a los que amar, otros hombres libres que deciden su destino. Tu vocación contra tu obligación. Y sobre todo la valentía de tratar un tema extremadamente espinoso como el nacimiento de un hijo deforme y enfermo. Pocos escritores son tan sinceros (cierto que ayuda el que el autor haya pasado por tener que cuidar a un hijo enfermo desde nacimiento). No huye de la crueldad moral que habita en nosotros en el fondo negro del pozo del alma. Nuestro protagonista, antes de tomar cualquier decisión, vaga sin rumbo, bebe whisky como un cosaco, charla y duerme, más que folla, con una amiga , no con su esposa que está tirada en el hospital porque acaba de dar a luz. Esta amiga es como esa diosa del oráculo con la que puedes o no acostarte, porque eso al final no tiene importancia. Está ahí para escucharte y darte de beber en su casa sin juzgarte. Porque te regala conversaciones tan purgantes como el mejor de los polvos. Ese exquisito toque japonés que sabe a pura hiel. Sadomasoquismo filosófico pero real como la vida misma; está a nuestro alrededor cada día. Radicalmente solos en medios de las personas a quienes "debemos" amar y proteger. Y este libro ES literatura porque ES parte de la Vida. Como mirar nuestro lado más diabólico sin pestañear y hasta excitándonos. Es un narrador inteligente, hasta poético es sus descripciones, símiles, ... y audaz: no teme hacer aparecer el morbo sexual en la escena más patética e inapropiada moralmente. Y la perspicacia para el mal y la culpa cuando los hace hacer acto de presencia con toda conciencia de dicha maldad. Un libro tan desasosegante como hermoso. Absténgase almas sensibles, seminaristas y niñas de primero de carrera que no sean retorcidas.

David Monteagudo "Fin". Novela.


Vale. La revelación del momento. ¿Es Stephen King un buen constructor de historias? Vale ¿Y un buen escritor? Vale ¿Y un gran artista? Pues eso. Me interesaba el libro por aquello de una reunión de amigos 25 años después de los veinte años. Ya sabéis que siempre me ha obsesionado el paso del tiempo. Y sobre el papel es una historia buena la de los reencuentros "20 years later". Sin embargo, esta historia acaba o casi comienza desde el principio tomando un giro "paranormal". Suceso exógeno raro, raro que afecta al grupo de amigos en un refugio de montaña medio aislado. Me suena a una peli basada en una historia de Stephen King que vi hace tiempo. Me recuerda, salvando las distancias y exclusivamente en cuanto a la trama, a "La carretera" de McCarthy (viaje apocalíptico, esta vez en grupo ) que tengo criticada por ahí en este mismo blog. Tampoco hablaré mal del libro aunque no me vale eso tan manido de que "atrapa". No quiero que me atrape un libro: quiero que me haga más sabio y más sensible o más cínico o "mejor hijo de puta", con más talento para el mal rodeado de diversión y más compasión. Para otra cosa tengo el cine de palomitas. Tampoco criticaré que a veces se notan las costuras en este primer libro: alguna conversación ridícula, giros lingüísticos excesivamente tópicos, ... Historia "original"-tampoco de lo más- que acercará el libro a mucha gente. Lástima no profundizar más y mejor en el paso de los veinte a casi los cincuenta del grupo de amigos; cae en lugares comunes predecibles y tan obvios ... Se nota a un escritor curtido en las artes del cuento demasiados años y quizás en demasiados talleres. Eso para mí ya es artificial. Acaban pariendo artefactos con cronómetro en la mano, mecanismos robóticos sin demasiada vida. Ahora bien, si exiges que tan sólo "te atrape" a un libro, es llevadero.

Naguib Mahfuz "El café de Qúshtumar". Novela.





El Cairo, 1911-2006.

Nobel, 1988.


(Los radicales integristas le apuñalaron en el 94. En todas partes hay cafres ignorantes que te matan por no pensar como ellos).-


Supongo que hasta para un Nobel el hecho de condensar en 200 páginas la historia de cuatro amigos desde su infancia hasta la senectud no es tarea fácil. Desde la adolescencia se reúnen en el mismo café, el de Qúshtumar, que irá cambiando con los años al igual que los hombres y el barrio en el que habitan, el de Alabasía, en el corazón de El Cairo. La niñez, los primeros amores, los primeros polvos, las vocaciones profesionales, los diferentes empleos que eligen, sus esposas, los hijos que llegan en cuanto pasas la página, etc... todo en estricto orden cronológico y sin profundizaciones sesudas. Y aderezado con la historia política de Egipto (casi todo el S. XX: Nasser, Sadat, Guerra de los Seis Días). Todo ello con una narración bastante tópica, sin sorpresa ni tensión. En honor a la verdad habrá que decir que es prácticamente su última novela, pasados los años más gloriosos de su producción y aparecida "por entregas" en algún periódico. Las vidas de tus vecinos pero sin demasiada gracia artística en esta ocasión. Es cierto que es el lector el que debe saber ver los entresijos, captar las sensaciones, meterse en la piel de los personajes pero el autor no juega con el lector, no hay complicidad. Sí es interesante cómo el barrio va cambiando a la vez que lo hace la economía egipcia, el signo de los tiempos que le va hurtando el sabor típico de vecindario de los años 30 hasta convertirlo en un barrio átono de final de siglo con sus edificios de oficinas y grandes almacenes. En definitiva, cuatro vidas normales con sus ilusiones, decepciones, alegrías y claroscuros. Como tu vida. A la que se le puede exigir un poco más ¿no? Como al libro. Vamos a ello.


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Entre Camus y Dostoyevski, salvando las distancias, claro. Fatos Kongoli "La vida en una caja de cerillas" . Novela.
















El amigo Fatos, aburriéndose en alguna jornada literaria.
Albania, 1944.-



Sin llegar a la altura de sus maestros,confecciona un trabajo literario correcto con ciertos destellos de ambos autores, al menos "en la atmósfera" de la novela. Dicho sea de paso y a diferencia de ellos, incorpora algo de humor y sale una mezcla curiosa. Fácil lectura y cierta profundidad aunque no tan inteligentemente sutil como los grandes. Al igual que en ellos existe un dilema moral en su novela, llena de gente pero plagada de soledad existencial. A veces te haces preguntas profundas. Pongamos que invitas a una chica/chico que acabas de conocer a tu apartamento y que cuando se está dando un baño, muere accidentalmente.Nadie sabe que tenéis un cadáver en el cuarto de baño. Lejos de pensar en el protagonista como criminal, desde el principio no haces otra cosa que apiadarte de él. Lo compadeces y más cuando, entre sus tribulaciones sobre entregarse o no, vas conociendo (en forma de flashbacks) la historia de su niñez en la Albania socialista (los cabrones del Partido se comen las mejores manzanas), sus escarceos de adolescente (tan universales como los míos), la situación del país en el tránsito al liberalismo burro, su reciente separación que no puede superar y los lingotazos que se va metiendo...sí...de Jack Daniel's. Así que acabas viendo a un tipo corriente de cualquier ciudad al que el destino le ha hecho una gran putada. No escasea el humor irónico; por ejemplo, se convierte en periodista de sucesos...¡de su propio caso! Mujer desaparecida y hallada muerta en un río. Un giro de la fortuna que tuerce una vida como ocurre todos los días de una u otra manera. ¿Hasta qué punto controlamos nuestra vida? Sólo cuando el protagonista acepta su destino empieza a serle indiferente. Ante la indecisión de qué decidir, los días van pasando y desdibujan lo importante confundiéndose con la mera rutina indolente en donde no importa cómo has actuado en el pasado. Aunque al final, con dulzura o violencia, la verdad acaba llamando a la puerta.

Patrick Modiano "Calle de las tiendas oscuras". Novela.





Francés del 45.
Premio Goncourt 1978 con esta novela.










Pues hombre, creo que a un Goncourt se le puede exigir algo más. En especial si parte de una idea brillante para ser desarrollada literariamente. Un hombre sufre amnesia, no sabe quién es en realidad, ni su nombre, ni a quién amó ni por quién era amado. Así que dado que tiene cierta experiencia (post amnesia) en el mundo de los detectives y algunos buenos contactos por ahí empieza a investigar su auténtica identidad. ¿No es atractiva la idea de reconstruir/recrear/inventarse un pasado? Pero a mi juicio, el libro acaba siendo un intento fallido de construir algo realmente bueno. Cuando debe arrancar la trama, el interés, ... empiezan a repetirse las historias y las escenas, aunque cada vez con un interlocutor diferente o en un lugar diferente: hoteles, alguna sede diplomática, vagos recuerdos que van surgiendo, viejas fotos que va recuperando, ... Y lo que tampoco consigue el autor es enamorarnos de las calles de París -no se lo perdono- posiblemente uno de los mejores escenarios para la literatura que yo conozco (hablando de estructuras físicas no espacios o atmósferas mentales). ¿No habéis estado en París? Ya estáis sacando el billete. En definitiva, la construcción de la propia identidad, tema apasionante donde los haya, acaba siendo una labor no artística o mental sino casi exclusivamente detectivesca. Qué lástima...
Por cierto que otro Goncourt que leí siendo más jovencito tampoco me conmovió: "Me voy" de Jean Echenoz.

Marguerite Yourcenar "Memorias de Adriano". Novela.


Foto DNI del susodicho.
Belga 1903/1987.
Pues no sabría clasificar el género este libro. Ya sabemos que inaugura el género de novela histórica pero puede leerse como libro de viajes, biografía, ... yo prefiero tomármelo como uno de esos libros que versan sobre "el arte de vivir" que también los hay. Y si no sé cómo clasificar su género, sí sé clasificar su calidad: una obra maestra. No solamente por su rica pero sencilla prosa (traducida por Cortázar, que por cierto, utiliza la expresión "persona humana" por ahí) sino por su perspicaz visión del elemento humano. Una visión realista, a veces cínica y siempre brillante de la condición de los hombres y mujeres. Acompañamos al emperador desde su niñez hasta su muerte pero fundamentalmente acompañamos a un hombre sensible y duro, magnánimo e implacable, austero y guarrete, que no duda en tomar drásticas decisiones cuando su cargo lo requiere, con enormes responsabilidades, contradictorio como obliga a serlo su ilimitado poder. Escéptico pero con fe en el género humano.
Por cierto, en realidad se trata de una larga carta escrita a su sucesor Marco Aurelio que es uno de los tíos que más admiro y cuyos "Soliloquios" o "Meditaciones" deberíais comprar mañana mismo (o robar).

Es un hombre obsesionado por conocer su entorno:
"Como todo el mundo sólo tengo a mi servicio tres medios para evaluar la existencia humana: el estudio de mí mismo, que es el más difícil y peligroso pero también el más fecundo de los métodos; la observación de los hombres, que logran casi siempre ocultarnos sus secretos o hacernos creer que los tienen; y los libros, con los errores particulares de perspectiva que nacen entre sus líneas".


Como vemos, métodos imperfectos. Esa es la clave del libro. La búsqueda del conocimiento, el descubrimiento de las debilidades humanas, del amor apasionado y del compromiso ilimitado. Afina la búsqueda de un trocito de verdad, quiere saber qué hay detrás de un polvo:

"Yo hubiera querido más: la criatura humana despojada, a solas consigo misma, como alguna vez debería estarlo durante una enfermedad, a la muerte de un primogénito, al ver una arruga en el espejo. Un hombre que lee, que piensa, que calcula, pertenece a la especie y no al sexo (...) Pero mis amantes parecían empecinarse en pensar tan sólo como mujeres; el espíritu y el alma que yo buscaba no pasaba todavía de un perfume".
(Esto seguro que lo pensaba un domingo por la mañana, cosa mía ¿eh?).

A pesar de ser el hombre más poderoso de su tiempo, de rodearse de artistas, guerreros, magos, filósofos, sacerdotes de muchos cultos, escribientes, sabios, ... es consciente de la impotencia del saber humano:

"El pensamiento de nuestros filósofos me parecía igualmente limitado, confuso o estéril. Tres cuartas partes de nuestros ejercicios intelectuales no pasan de bordados en el vacío. Me preguntaba si esa creciente vacuidad se debería a una disminución de la inteligencia o a una decadencia del carácter".


Como he dicho, con este libro viajaréis, conoceréis costumbres antiguas, la vida guerrera en las fronteras bárbaras, las intrigas palaciegas, los ritos iniciáticos de cultos que ya no existen, etc... pero especialmente, cuando lo acabéis, lo guarderéis con especial cariño en vuestra biblioteca y en vuestra memoria de chicos/chicas listas.





Hiromi Kawakami "El cielo es azul, la tierra blanca". Novela.




Tokyo, 1958. Escritora japonesa.
¿No dan ganas de pedirse un vasito de sake en la izakaya?

Como degustar un buen vino sin prisas en una noche de invierno (mejor si es domingo y no curras el lunes). Atento a los detalles, a la levedad de los gestos, a los pensamientos sutiles. Expectante con lo que se intuye y no se nombra. Tsukiko tiene casi 40 años; está sóla y le gusta empinar el codo y dejar que pasen los días sin grandes expectativas. Quizás un vaso más de sake o ir al mercado. Se suele encontrar, no quedar, encontrar en los bares (qué lugares) con su antiguo maestro de casi 70 años, creo. Este guarda etiquetadas las pilas gastadas que le dieron un servicio en aparatos que recuerda con cariño. Hablan o no, se saludan o no, ... pero siempre beben pagando cada uno su cuenta. No pasa nada en la novela y va sucediendo todo. El nacimiento del Amor ¿o es el miedo a la soledad? La Ternura ¿o es simple camaradería? De esas historias que requieren la participación activa del lector que va construyendo, rellenando con carne el esqueleto que propone la autora hasta conformar un cuerpo completo. Dos almas que necesitan el calor del encuentro casual pero contínuo, de la simple conversación sobre la cerveza o la sopa de miso que tienes delante en la izakaya del barrio-el bareto típico de Japón- donde sirven sake, pulpo, setas, soja, tofu,... Ellos buscan las conversaciones sencillas que les hacen seguir viviendo o la simple presencia del otro a dos taburetes de distancia. Siempre con la muerte en el horizonte, la soledad, el paso del tiempo. Y llegan las caricias en el pelo, el sueño, las lágrimas que irrumpen en momentos insospechados pero que renuevan el interés por la vida. Historia sensible ¿por ser la autora oriental? ¿por ser autora? Solo para lectores atentos, participativos, curiosos del alma humana... y sin stress.

Amos Oz "Fima". Novela.


Jerusalén, 1939.Príncipe de Asturias, 2007. Eterno Nobel.
En ocasiones, son los pequeños matices lo que distingue a un escritor del montón del extraordinario; algunos párrafos, algunas frases que nos dejan entrever la esencia de la vida, la sabiduría del escritor al narrar relaciones humanas llenas de compasión y piedad hacia todos nosotros; párrafos que llegan sin avisar, cuando menos se esperan, y se depositan en nuestra alma lentamente como los copos de nieve y sin darnos cuenta nos vemos releyéndolos porque intuímos que ahí hay algo fuera de lo común y acaban encajando perfectamente en nuestra cosmovisión.
Tipo brillante como escritor. Detrás de una historia convencional, preguntas filosóficas sencillamente formuladas. El protagonista es un hombre de mediana edad, divorcio normal, amigos normales, trabajo normal. Pero entre la soledad de sus cafés en el desayuno o cuando va a su trabajo brotan los recuerdos, las preguntas interesantes. Es un personaje tierno, algo patoso pero de cierta finura intelectual. Idealista y despistado, no podemos evitar que nos caiga bien y acompañarlo en sus días. Su padre, sus jefes, su ex, el marido de su ex, la amiga de siempre con la que se acuesta una vez al mes, sus gatillazos, mujeres de mediana edad que lloran mientras copulan, morreos a tu ex estando borracho ... y esos amigos intelectuales que tanto le cuidan. Siempre busca un sueño, una solución política al conflicto palestino mientras una mujer le intenta seducir, otro sitio mejor donde ser otro. Pero siempre la rutina combatida con cariño. Historia tan normal y tierna como descarnada en el fondo. La soledad acompañado, las parejas rotas que son amigos y la juventud que no volverá. Dibuja muy bien la vida de cualquier hombre en cualquier ciudad hoy. Lo mejor, buscar entre líneas las grandes preguntas de un escritor inteligente y que surgen en los postres de una cena de viernes o mientras hace la compra. Ama el universo femenino, sus misterios. Se respira la infinita ternura por los sufrimientos cotidianos, por la impotencia diaria ante los pequeños dolores y la falta de respuestas definitivas con la que tenemos que vivir cada jornada de nuestras vidas. Una novela que te reconcilia algo con la vida, sin edulcorantes.


"Todos fingimos. La pura verdad es que todos sabemos qué es la compasión y cuándo debemos mostrarla, porque todos imploramos un poco de compasión. Pero cuando llega el momento, fingimos que nos sabemos nada(...) que es algo anticuado y sentimental. O que las cosas son así y qué le vamos a hacer (...) ¿Acaso no tenemos la obligación al menos de observar el dolor? ¿De yacer una noche de invierno en el barro y bajo la lluvia? ".


"Lo fundamental de la degracia no es el olvido sino el aplacamiento: de la voluntad, de la nostalgia, recuerdos, deseo carnal, curiosidad, pasión, gozo, generosidad, así se aplaca el alma. También el dolor se aplaca con los años, pero junto con el dolor también se aplacan los signos de vida. Las primeras cosas que cualquier niño contempla maravillado, las cosas sencillas como el cambio de las estaciones, la carrera de un gato por el patio, el cambio de luz en los valles, el susurro de los pinos, la palidez de la luna, ... esas son las primeras cosas que tuvimos y hemos perdido".

Cormac McCarthy "La Carretera". Novela.



USA, 1933. Un tipo raro.
Frío, miedo, grisura y ceniza. Padre e hijo vagan hacia el sur, siempre al sur. Allí se supone que están los buenos, la salvación de un tierra devastada. ¿Holocausto nuclear? Estilo cortante , sin concesiones, como un cuchillo en la garganta. Economía de medios. Ahora ya casi no hay humanos y parte de los que quedan vagan como bandas de caníbales alimentándose de los demás. Mad Max nuclear. Latas de conserva hinchadas en viejos drugstores que valen su peso en oro aunque ¿quién necesita oro hoy? Cadáveres secos como la mojama en las gasolineras, en los porches. Más vale dormir con la pistola cerca y esperar antes de entrar en un pueblo aparentemente abandonado. Y la lluvia de ceniza que no cesa. Y cuando alcancemos el mar ¿será todavía azul? El niño ve llorar al padre por la noche y éste no piensa en la Muerte sino en la Bondad y en la Belleza, términos carentes de sentido en medio de la desolación del planeta. Adelantan a un anciano.¿Vamos a ayudarle? No. El o nosotros. Eso es educación draconiana. Mi papá es un filósofo estoico. Pintamos balas de madera para que no se vea que la pistola no tiene balas. Solamente eres libre cuando sueñas. Cuando despiertas, ya estás muerto un día más. Deshaz tus huellas en la arena. Acabo de ver unos huesos y piel humana recién hervida,ellos no están lejos.
****Escribió "No es país para viejos" y este libro será película de la mano de Viggo Mortensen en breve.

Ian McEwan "Chesil Beach" Novela


Brit, 1948.-

Este hombre es un maestro de las distancias cortas, del bisturí psicológico. No esperéis una tremenda acción narrativa sino pura y dura inmersión psicológica en los deseos y frustraciones (especialmente sexuales ) de una parejita de jóvenes en la Inglaterra -bastante puritana- de 1962. Reconociendo su habilidad de penetración psicológica, el libro puede defraudar a quienes busquen más chicha en cuanto a la historia ...¿podría ser una obra de teatro de caldo concentrado?.

Algo me dice, no sé porqué, que puede interesar más a la lectora que al lector, quizás porque se vaya a meter más en la historia, a entenderla mejor ya que se necesita haber desarrollado cierta intución o especial sensibilidad para dejarse atrapar por ella. Requisito imprescindible para al menos disfrutar del libro. Y conste que yo no creo en literatura femenina o masculina.

Por otra parte, ¿es verosímil que un hecho tan concreto (el suceso final) pueda definir el destino de un matrimonio? Por muchas cosas que haya detrás de esa epifanía ....También es cierto que el autor se encarga de remarcar que si el hubiera actuado de manera distinta, sus vidas hubieran ido por otros derroteros (las dos últimas páginas son las más interesantes de la novela). Para mí, esta idea es fundamental-como Dylan canta en "Simple twist of fate", un pequeño acercamiento después de la tempestad puede hacernos felices para el resto de nuestros días...¡pero hay que dar el paso valientemente !). De ahí la importancia del acercamiento al otro de forma sincera , sin la pátina de las convenciones, orgullos ni sexo obligado, urgente y oficial.

Nos vemos obligados a entender que la concepción social del sexo define cómo nos relacionamos con el otro sexo, pero ¿no es la cama el último reducto íntimo donde nada ni nadie nos debe condicionar? Quizás nosotros ya hayamos sido educados de otra manera...o si no, detrás del fracaso sexual de esta pareja ¿no hay condicionantes psicológicos y sociales más fuertes que usan el sexo como "excusa"? ¿Demasiada mentalidad british?

Ismaíl Kadaré "El ocaso de los dioses de la estepa" Novela


Albanés de 1936; Príncipe Asturias 09 de Letras.


Eres joven, estudias literatura en el Instituto Gorki de Moscú pero eres albanés e inteligente. Con los cual tienes dos problemas: uno de nacionalidad y otro ideológico. Así que te refugias en las chicas (a veces te vuelven loco y otras eres indiferente), el alcohol, discusiones con tus compañeros y excursiones al extrarradio moscovita. Siempre bajo la poderosa mirada del chivato oficial de turno como guardián de la ortodoxia comunista (finales años 50 aprox.). Adiós a Stalin, hola Nikita.


Se describe bien el ambiente, la ciudad, la luz y la nieve en las avenidas grises. Sientes la tarima crujir bajo tus pies en la residencia de la juventud comunista literaria donde el pobre guerrillero es un pequeño burgués y la tía Katia vigila que en la cuarentena de viruela no lleves nenas a la habitación.


Se habla de leyendas balcánicas en contraposición con las eslavas, más descremadas y pasadas por la censura convenientemente. El Gorki es un microcosmos en donde bullen historias de novelas que nunca se escribirán; argumentos teatrales surgidos de las borracheras de los estudiantes que rozan la disidencia. Hay una mezcla enorme de nacionalidades, no hay personas sino países de origen, el colectivo. Le dan el Nobel a Pasternak ¿lo recogerá o será deportado? Propaganda soviética en marcha. Todo el escenario marxista es un cartón piedra ideológico donde el valor del arte genuino es relativo. Todo está bajo el "khandra" palabra rusa para hablar de "lo políticamente correcto" frente a la "besa" palabra albanesa para designar a la palabra dada , a la autenticidad de la vida y la opinión.¿Cómo ser un escritor veraz en ese ambiente?

Frase inquietante : "No existe una sola noche en la vida que no esté amenazada y no es posible jamás prever desde qué profundidaes perdidas puede surgir esa amenaza".

JIM HARRISON "Regreso a la tierra" Novela.


Novelista yanki , 1937.No hay más que fijarse en su mirada.El hombre sabe de lo que habla.

Vale, te vas a morir de Esclerosis Lateral Amiotrófica a los 45 años. Puedes hacer un drama de todo ello o afrontarlo como lo hace el protagonista y su familia (el libro tiene la voz del protagonista y tres familiares a lo largo de 4 partes). Aquí se aborda la muerte con la fe en la vida, una fe silenciosa en el mundo, el apego a la tierra y a las costumbres atávicas. La muerte como proceso natural y sin escándalos.Un libro con buenas intenciones pero que no esconde el drama humano: matrimonios rotos, debilidades,pecados, la búsqueda de sí mismo, etc...
Fácil de leer con escenas poéticas y lleno de un conocimiento grande del ser humano y sus claroscuros. "Recordad que todos vuestros actos , buenos y malos, influyen en quienes van detrás de vosotros".Libro lleno de pequeñas y valiosas reflexiones en forma de narrativa que solamente un escritor experimentado nos puede trasladar.Maduritas confundidas, jovencitas descarriadas y hombres desorientados. Real como la vida misma pero dulce precisamente por esa autenticidad que transmite.





Una invitación a vivir más y pensar menos, a ser más conscientes de nuestra existencia y del paso del tiempo.
Muy recomendable.