
"Me he tragado todas mis pastillas. Pronto moriré. Adiós". Está bien esto de las redes sociales. Invitas a "amigos" a unirse a tu rollo, a esa página web que adornas con tus fotos con la Torre Eiffel al fondo o en esa playa paradisíaca. La mayor parte de las veces eres tan simple que crees que por tener un fondo exótico eres un tipo especial aunque sólo hayas salido una vez de tu pueblo. Así que consigues una red de "amigos" en Internet pero ¿cuántos tienes en la vida real? A veces tienes más de 1.000 en Facebook, como Simone Back de Brighton (Inglaterra), 42 años, que el día de Navidad anuncia su suicidio a esos 1.000 amigos en Internet. A partir de ese momento, a los 7 minutos exactamente ¿qué pensáis que ocurre? ¿Que llegan los equipos de emergencia a su casa? Ilusos... Ocurre que comienza una discusión virtual entre sus amigos sobre si va en serio el tema o son exageraciones. Algunos la tratan de mentirosa y exagerada. Otros la tratan con crueldad sarcástica. Ni siquiera quienes viven cerca de su domicilio se preocupan. Vista desde fuera era una persona popular, poca gente interactúa con otras 1.000 personas ni aún en la red. Pero ¿puede haber alguien más solo? Así que preguntaos qué cojones estamos haciendo en pleno siglo XXI.