"Dejad de quererme" Francia, 2008.-
¿Qué tiene que ocurrir para que empecemos a vivir la vida verdaderamente?
"Dejad de quererme" Francia, 2008.-
¿Qué tiene que ocurrir para que empecemos a vivir la vida verdaderamente?
La canción que sonará en mi funeral.
"No siempre puedes conseguir lo que quieres... pero, si lo intentas, a veces encuentras lo que necesitas".
He encontrado una foto por ahí que algún día voy a escanear. Un crío muy mono de unos 10 años vestido de Sanfermín con una chapa de la lengua de los Rolling Stones. ¿Alguien puede encontrar algo más kitsch? El niño en cuestión había visto un anuncio en la UHF o VHF de la época, quizás de unos vaqueros, en el que se oía un simple estribillo de una canción. No supo por qué: le obsesionó ese estribillo. Lo memorizó- ni sabía inglés ni había youtube, faltaban dos décadas para internet, ni tenía hermanos mayores-. Así que lo iba tarareando por ahí hasta que se lo soltó a su prima Ana que, Dios la guarde muchos años, dio con la canción: "Satisfaction". Ni más ni menos. A partir de ese momento ese niño supo qué cojones era el rocanrol y también dedujo que Dios le amaba por haberle descubierto esa música. Cómo se equivocaba (Dios, no el niño). Se compró una chapita de los Rolling en los puestecillos de Sanfermines. Ahí empezó la cuesta abajo. Je. Preguntó, esta vez a su primo Fernando-consumado rockero - sobre el grupo en cuestión, empezó a oír cintas y aún recuerda el primer cassette que compró. Casi treinta años después ahí tenéis al niño abrazado a una guitarra y con autógrafos de alguno de los mismos Stones (cómo me los firmaron daría para otro post). Así que supongo que el rock no es una moda adolescente -en este caso infantil- porque seguiré amando esa música hasta que me muera (tengo ya el tema elegido para sonar en mi funeral, si es que alguien es tan amable de pincharlo cuando me den tierra. Me hacéis el favor). Por supuesto, quienes vengáis espero que luego os emborrachéis como perros en algún club de rock a mi salud (que en esos momentos tenderá a cero). Bueno, pues el niño creció y el rocanrol fue la banda sonora de su vida mientras sus días se iban manchando. De profesores, de uniformes, de patxarán. La primera vez que besas a una chica con Police de fondo, la primera vez que mojas tus dedos en otra chica (fue con otra, no con la misma) con ¿los Doors? y la primera vez que te acuestas (sí, con otra diferente, la vida son etapas) con música de... no os lo voy a decir. Eso queda entre ella y yo. Simplemente era rocanrol. Música para amar a una chica, a la vida. Música para follar. Música para sentirte vivo en la cola del supermercado. Música para ser malo cuando el diablo te guiña un ojo. Y , claro, es posible que alguna canción lenta te haga saltar las lágrimas en el momento más insospechado; los chicos duros también lloran. La celebración de la vida en tres minutos cuarenta segundos. Y es que uno no cambia, sólo envejece. Y lo que he descubierto en todos estos años de bares -de mala muerte y buena vida-, conciertos, malas compañías -que son las mejores-, chicas buenas -que son las peores-... es que el rock es sobre todo una actitud. Posiblemente una de las cosas que ha hecho más por la libertad de pensamiento y acción en Occidente que todas las doctrinas y libros del mundo. El rock es estar en donde se supone que no debes estar, hacer lo que se supone que no debes hacer y pensar esas cosas salvajes que te hacen sonreir lascivamente. A ti, también. Por pura diversión, por convicción, por estilo. Por actitud. Vuestros días están contados. Divertíos, joder.
Con Sonia antes de empezar. La carrera (en la universidad) nos juntó. La carrera (en el asfalto) nos re-juntó.
El video y la música que me inspiran desde hace años.
Iggy Pop & The Stooges "Search & Destroy".
Si puedes mantener la calma cuando todos a tu alrededor la pierden
Y te cargan su culpa.
Si puedes confiar en ti cuando todos dudan
Y eres comprensivo con sus instantes de duda.
Si puedes esperar y no cansarte de hacerlo.
O permitir que te engañen sin devolver a cambio más mentiras.
O aún siendo odiado no das rienda suelta a tu odio.
Si no buscas aparentar ser mejor de lo que eres ni sueles hablar con demasiado orgullo.
Si puedes soñar sin permitir que esos sueños te dominen.
Si puedes pensar sin que el pensamiento sea tu dueño.
Si has conocido el Triunfo y el Desastre
Y has tratado por igual a esos dos impostores.
Si puedes soportar que los malintencionados falseen tus palabaras
Para confundir a los idiotas.
O contemplar las cosas por las que has dado tu vida, destrozadas
Y volver a construirlas desde cero con herramientas ya gastadas.
Si tus triunfos más importantes caben en un puño
Y eres capaz de arriesgarlos todos a una carta
Y perder y empezar desde el principio
Sin que salga una queja de tu boca.
Si puedes poner en marcha tu corazón, tus nervios y tus músculos
Cuando ya han perdido su fuerza
Y aguantar cuando no hay nada dentro de ti
Excepto tu voluntad que te dice : ¡resiste!
Si puedes hablar con las multitudes y mantener la virtud,
O caminar con reyes sin perder el sentido común
Sin que amigos ni enemigos puedan herirte.
Si cualquier persona puede contar contigo sin ser imprescindible.
Si puedes llenar cada minuto de tu vida
Con sesenta segundos que merezcan la pena ser vividos
Tuya será la tierra y todo lo que contiene
Y, lo que es más importante, serás un Hombre.