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¿Quién eres? Homo plures personas sustinet.



Canción "ad-hoc" (para tomarse con humor aunque no sé...los tres del grupo están muertos). Claro que si creces oyendo a Eskorbuto, no puedes ser un adulto normal. Otros oían a Mecano. Que se jodan.


Pues sí, hombre, sí, aprovechando que se acerca San Fermín, entre estas dos fotos que me ha dado por escanear median 10 años (1985-1995). Ya os dije en este otro post que fue ponerse la chapita de los Rolling (la llevo puesta en la foto de crío aunque no se aprecia con detalle) y empezar la cuesta abajo. Así que por el 95 andaba yo recorriendo lo peorcito de los tugurios de Praga -en plan escritor maldito y eso- dándole al bourbon a pares (el otro vaso no es del fotógrafo, es mío también). Posteriormente, tocaría fondo definitivamente, estudiando una carrera, siendo un miembro útil a la sociedad, teniendo 8 o 9 trajes y convirtiéndome en un orgulloso jovenzuelo engominado. Lo dejé. Ahora no sé qué soy (supongo que todos esos personajes/personajillos previos)... Y nunca he sido más feliz que en este preciso instante. Así que estaba con mi bici por ahí cuando me he sacado una nueva teoría de la manga. Es esta: cuando converséis con una persona -y si esta tiene unos 50 años, por ejemplo-, recordad que estáis hablando con un niño de 8 años, con un jovencito de 22, con un hombre de 41 y con alguien de 50, porque somos la acumulación de los años. También somos bebés. Sabed que las personas para ser como son ahora, han llorado en ocasiones, han sufrido, han tenido esperanzas, has sido felices a ratos, etc... Hay personas que mueren a los 14 años. Y sobre todo, imaginad a la persona que tenéis delante en su lecho de muerte. Toda vuestra perspectiva, cambiará. Quizás logréis no pitar al de adelante en un atasco. O no cagaros en la choni que se os cuela en la pescadería cuando vais a pillar mejillones (que no os cabreéis no significa que deje de ser una choni; no nos pasemos de buenos y tal). O, incluso, consigáis quereros más a vosotros mismos.




2010.-De acuerdo, era más mono de pequeño... no vale que diga que en la foto-sudado acababa de cascarme 22 kms. corriendo ¿no? Vale, vale...

"Homo plures personas sustinet".
"Un hombre tiene muchas máscaras".



"Claro de luna" de Debussy, no el del viejo Ludwig.


Sábado. Me despierto naturalmente pasadas las diez de la mañana. Ya desde la cama intuyo que hace un día espléndido por la luz alegre y serena que se filtra por la ventana. Como si el verano, aún tímido, pidiera permiso para ser. Voy en pelotas hasta el baño y me lavo con agua fría que dejo correr un buen rato para que esté helada. Me mojo el pelo y me peino con las manos. Me pongo mi camiseta preferida (todos tenemos una camiseta preferida, y que se joda quien no la tenga porque ya no cree en nada). Renuevo la carpeta de música clásica de mi mp3, cojo un libro -cualquiera de los "Trópicos" de Henry Miller - que he leído mil veces abriéndolo por cualquier página al azar y bajo a la calle sin tomar el ascensor.

Mi sensación es acertada. Hace un día precioso cuando el calor del sol acaricia mi cara. El punto justo de viento del sur. Me siento en la terraza del bar y estoy tentado de pedir una caña pero... no. Pido una jarra de cerveza "pura y fresca". Así digo: "pura y fresca como la vida hoy". La camarera sonríe. Es guapa y eso compensa el que me haya saltado una de mis reglas de oro: café antes de las 12pm, cerveza después de las 12pm. Llevaba años cumpliéndolo a rajatabla durante todos los fines de semana, era un tradición que he roto. Pero el día lo merece. Puro y fresco. Hasta la camarera me obsequia con unas aceitunitas, claro, gesto inédito hasta ese momento. Después leeré la prensa. Y también el libro puede esperar porque empieza a sonar el "Claro de luna" de Debussy en mis oídos y la mañana se detiene. Doy el primer sorbo a mi cerveza (el mejor sorbo) que brilla atravesada por los rayos del sol pero aún fría. Y pienso. Pienso sin hacer ningún esfuerzo. Las imágenes fluyen como llamadas por las notas del piano. Me dejo llevar sentado al sol. Pienso en las mujeres que he dejado de querer sorprendentemente. Pienso en la gente que sigo queriendo. Pienso en los ejecutivos con trajes de 700 € cogiendo aviones urgentes. Pienso en las chicas con quienes me cruzaba cuando hacían la calle en el Raval (siempre me han gustado las calles peligrosas por las que circula la vida y no los biempensantes). Pienso en mis propios antepasados de generaciones anteriores, duros y orgullosos. Borrachos y dinamiteros como todos los mineros. Siempre he creído que en mis genes llevo lo mejor y lo peor de ellos. Pienso en A., en su cuerpo suave, cálido y acogedor. En mis baños desnudo en soledad al amanecer en el mar. Y pienso en Espe muriendo en su habitación cuando fui a verla y no quise molestarla porque al entornar la puerta vi que dormía plácidamente y justo en ese instante supe que estaba soñando con ángeles y campos llenos de flores de colores. Pienso en la Vida y en encontrar una definición de la Bondad. Pienso en la comida en buena compañía dentro de dos horas, en las risas y las copas de esta noche, en las sorpresas que siempre ocurren en la madrugada si estás suficientemente atento. Pienso en que todo, absolutamente todo lo que conozco, tengo, siento, veo, creo o soy, un día se desvanecerá. Y precisamente descubro la belleza del mundo en el hecho de que nunca sabemos cuándo empiezan y acaban las cosas, las buenas y las malas. Pienso en la transitoriedad de todo lo que veo y experimento, en la sincronicidad de Jung. Pienso en el imperativo categórico de Kant y en el sonido de guitarras Gibson enchufadas a amplis Marshall de válvulas. Pienso mientras me pongo mis gafas de sol. Así que como sé que un día moriré, me permito un pequeño lujo aquí y ahora: sentirme el tipo más feliz de la tierra durante un instante... espero que dure... como el piano de Debussy.




Haz algo valiente hoy...



¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo valiente*?

* "Valiente" según la RAE: "Eficaz y activo, física o moralmente. Animoso y de valor. Fuerte y robusto . Excelente, primoroso o especial. Grande y excesivo".

Un best-seller para el verano (ahora sí que habrá tiempo, ¿no?)

¿Agobiado en su trabajo? ¿Con su pareja? ¿No encuentra tiempo para su merecido descanso? ¿Se agobia los domingos porque está pensando ya en el lunes? ¿Su jefe le putea? ¿Le esperan unas magníficas vacaciones en Benidorm con su suegra? ¿Stress? Qué tiempos tan difíciles vivimos ¿verdad, amigo? No lo piense más, tenemos la solución... el libro que puede cambiar su vida... y tire sus libros de autoayuda. Todos.



Imagina que a los 40 años de edad eres el emperador de Roma, en concreto de un Imperio en decadencia, que se ve asediado por decenas de pueblos bárbaros a lo largo de miles de kilómetros de fronteras y que ha conocido periodos mucho más gloriosos. Como predicas con el ejemplo, estás en primera línea del limes fronterizo guerreando durante años mano a mano con tus hombres. Eres un tipo duro y a pesar de ser el hombre más poderoso del mundo, eres tremendamente austero, casi un asceta. Coño, de hecho eres un estoico. Un filósofo estoico (de la escuela romana, no griega) porque entre combate y combate sacas tiempo por las noches para escribir en tu campamento a la luz de una vela después de despachar con tus generales, limpiarte el barro y secar tu cuerpo del sudor de la guerra y de la lluvia que arrecia afuera. Y te pones a escribir pequeños textos, reflexiones, das forma a ideas que te vienen sobre el mundo, el descontento interior, la voluntad de cambiar, el comportamiento humano, el paso del tiempo, la lucha espiritual, el combate para seguir viviendo, tu alma, los demás,... y con el transcurrir de los años alguien reúne esas reflexiones y las llamas "soliloquios" o "meditaciones". Sobreviven al propio Imperio, atraviesan la Edad Media y la Moderna. Y ahora, casi dos mil años después, estás delante de una pantalla de ordenador leyendo esto y tienes la milagrosa posibilidad de comprar mañana este libro en la FNAC, en la librería de la esquina o en el Corte Inglés. ¿No es el mundo maravilloso? Hasta tengo un pequeño busto suyo que compré en Roma. ¿No es un auténtico best-seller de los últimos 2000 años?


"Recuerda cuánto tiempo hace que difieres eso -la voluntad de cambiar algún aspecto de tu vida- y cuántas veces has recibido avisos previos de los dioses sin aprovecharlos. Preciso es que a partir de este momento te des cuenta de qué mundo eres parte y comprenderás que tu vida está circunscrita a un periodo de tiempo limitado. Caso de que no aproveches esta oportunidad para serenarte, pasará, y tú también pasarás, y ya no habrá otra".

"Se buscan retiros en el campo, en la costa y en el monte. Tú también puedes anhelar tales retiros. Pero todo eso es de lo más vulgar, porque puedes, en el momento que te apetezca, retirarte en ti mismo".


Y para que veáis que las casualidades existen, mientra releía a Marco Aurelio, me encuentro con este video que ilustra el párrafo de abajo a la perfección. Teniendo en cuenta que el video se acaba de rodar en pleno S.XXI... cuánta razón tenía Marco Aurelio. En definitiva, a lo largo del viaje humano, cada día si estamos atentos, nos encontraremos con la diversión, la estupidez, la amabilidad, el peligro, el azar, la curiosidad, la avaricia, la creatividad, la destrucción, la locura, la maldad, la inteligencia, la belleza, ... hasta que entendamos que la suma de todo ello conforma al ser humano.



"Al despuntar la aurora, hazte estas consideraciones: me encontraré con un indiscreto, un ingrato, un insolente, un mentiroso, un envidioso, un insociable. Pero yo he observado que la naturaleza del bien es lo bello, y la del mal es lo vergonzoso, y que la naturaleza del pecador mismo es pariente de la mía porque participa de la inteligencia y de una porción de divinidad, así, no puedo enfadarme con mi pariente ni odiarle (...) pues hemos nacido para colaborar, obrar como adversarios es contrario a la naturaleza".

Adiós, majos. Ayer estuve hasta las tantas en una barbacoa y me voy a hacer un siesta como Dios manda: pijama, Padrenuestro y orinal.



Pues a lo tonto, a lo tonto hemos llegado ni más ni menos que a la entrada nº100. Y digo "hemos" porque de alguna manera este blog lo hacemos entre todos aunque lo gestione este que escribe. No tendría tanta gracia un blog que nadie leyera (a veces me pregunto qué haría si no fuese leído en absoluto: no dejaría de ser un "diario electrónico-audiovisual" de una etapa (importante) de mi vida) pero ciertamente estoy contento de que haya una buena media mensual de pinchazos. Hay blogs con más y con menos visitas pero yo debo agradecer que haya alguien que lea a este majara "downshifter" (no confundir con "outsider", como algunos confunden) y sus desvaríos mentales. Habrá quien entre a menudo, habrá quien entre una vez y no vuelva nunca más. Gracias a todos. Como muestra de ello, aquí están los nombres de las personas que han comentado alguno de esos 100 posts (en una ocasión o en veinte) por orden cronológico del post comentado. Hay muchísimas otras personas anónimas que también han hecho sus comentarios. Aquí solamente están las "identificadas".
Y, la verdad, no sabéis cuánto agradece quien tiene un blog el más sencillo comentario. Gracias.

Verónica
Inaxio
(La observación agudamente tranquila... pero un tequila no estaría de más)
Alfredo (La celebración de la poesía de un luchador)
Teresa
Consuelo (Qué puedo decir que no sepas)
Carmen (Qué puedo decir que no sepas BIS)
Raúl (Contigo aprendíiiii... lo que es un blog)
Ana (Tu sensibilidad y tu fina ironía)
Mikel S. (Eres un poeta entre botellines y rock... ¡y punto!)
Noel Diotte (USA, Keep on rockin')
Víctor (Uno de los tipos más brillantes de por aquí. Ya pillarás pases backstage para mí))
Hannamary
Lorezaharra (Espero tu nuevo cómic)
Blas
Mikel I.( "el murmullo" bunburiano)
Dani (te dejé siendo un aprendiz y eres todo un maestro)
Lu (cualquier palabra estaría de más. Daría mi vida por ti. Te quiero mucho)
Yira (tú sabes que eres una chica especial)
Marisa
Jorge
Luis (el ingeniero polifacético)
Saray
Mª José (tranquila, guardo una placica para ti... y suerte con...)
Luismi (un hombre del Renacimiento. Aunque le gustan los Beatles).
Lola
Santi (La elegancia del poeta. ¿Para cuándo un viaje a Polonia?).
Isabel
Mar
Diego (otro luchador nato. Feliz reencuentro "16 years later").
TwoHeadsOneBrain
Jon (...¿por qué cojones se ha casado tu prima?).
Arqui
Janis (las coincidencias existen).

Os quiero a todos y os regalo una de las tres o cuatro canciones más bellas (en letra y música) que se han compuesto nunca y que llevo años tocando ( ...y cada vez, peor como pudo comprobar alguien en mi casa hace unos días). Lo sé, el gin tonic " shaken, not stirred ", como el Vodka- Martini.


El placer de la conversación...


... eso de hablar con esas cosas que tienen brazos y piernas y se mueven...¿os suena?
AUDIO de la segunda parte de una charla con mi amiga Carmen en la radio.
Libros, vivencias, recuerdos... la vida misma.


Siempre hay algo a punto de ocurrir. Onanismo y voyeurismo... filosóficos, capullos. Daniel Innerarity "La sociedad invisible". Ensayo.


(NO INTENTE HACER ESTO EN SU CASA)

Introspección. Importante el autoconocimiento, ya lo decían los clásicos.


Menuda putada. No es que la sociedad sea difícil de comprender, compleja, holística y tal. No, no. Es que es invisible. Es decir heterogénea, caótica, fragmentada, ... lo que nos provoca una sensación de incertidumbre, agobio, inseguridad, etc... cualquier catástrofe puede darse en nuestra vida, cualquier interacción no deseada es factible de un momento a otro. Antes, el hombre era un alienado de la superestructura, ahora es un extraño a la sociedad. Pero no sólo el hombre es un extraño, la propia sociedad es extraña. Sin objetividades (ni buenas ni malas), todo es relativo y simulable. No es que no podamos interpretar el entorno que nos rodea sino que ni siquiera podemos captarlo para luego intentar interpretarlo con mayor o menor acierto. En la era audiovisual todo es falsamente transparente pero el meollo se nos escapa, no llegamos a la raíz de las cosas. Así que ... antes de darnos a la bebida (o a la vez que nos damos a ella), ¿qué cojones podemos hacer?

1.- Conviértete en un espía filosófico de tu propia vida y la de los demás ( Onanismo y voyeurismo filosófico).

El pensamiento crítico se basa en ver la excepción que confirma la regla en la existencia (también en la tuya). Para la regularidad estadística ya tenemos las matemáticas o la econometría. Aburridas. Así que si estamos atentos a ese "estado de excepción", el interior más apasionante de tu vida acabará revelándose. Pero tienes que estar muy al loro. Ver lo secreto bajo la superficie. Esperar atentamente a que el mundo acabe confesándose porque el mayor engaño es la aparente "normalidad" rutinaria. Lo esperable y estable (colectivos, consignas, tradiciones) es inauténtico, esconde algo más allá de la apariencia. Espera a que tu vida o la de tu entorno se revele tal cual es, dé un paso en falso, casi imperceptible, y así descubrirás otra verdad que siempre ha estado ahí latente. Esa es la labor de una vida realmente interesante y honradamente crítica y coherentemente sabrosona. Lo extraño, lo que no queremos ver es lo genuinamente sincero. Y el filósofo espera pacientemente una ligera "desviación del programa" (como si fuera Matrix). Observemos los resquicios de nuestras rutinas, veremos pequeños movimientos anómalos sumamente reveladores de la existencia. Sospechemos de nuestras propias vidas. Espíemos la de los demás. Y disfruta, coño.

Algo así como: siempre hay algo jugoso a punto de ocurrir, la cuestión es si vamos a ser capaces de verlo, en nosotros o en los demás. Es una idea de puta madre.


2.- Practica la crítica inteligente.

Hoy la crítica es impotente, floja, aburrida, irrelevante. No descubre nada porque ya ha sido asumida por el pensamiento dominante. Ser crítico, de lo que sea, es una puta moda. No nos hace ver ninguna parte diferente dentro de la realidad total que nos rodea. ¿Cómo debemos ser críticos ahora?

- Criticar la totalidad de la realidad criticable no una parte facilona (curas pederastas, Bush malo, Aznar bobo). ¿No hay nada más inteligente?

- Criticar el propio marco de la realidad, no desde un marco de esa realidad.

Como dice Hegel "hay que desconcertar el sentido común" o Adorno "decir lo que no se puede decir".


3.- Los miedos definen una sociedad. Cambian los miedos, cambia la sociedad. Ya no hay peligros naturales sino que son difusos, virtuales, interesados...¿Gripe A? ¿Viene un jodido meteorito? Y a esto, súmale que el tiempo "presente" cada vez dura menos. En las generaciones anteriores el horizonte del "futuro" era de 10 o 20 años; hoy el futuro llega casi cada año. La obsolescencia de todo valor, persona o cosa es cada vez mayor y más rápida. Así que nos enfrentamos a un futuro, paradójicamente, cada vez más cercano y con menos armas y conocimientos de como lo hacían generaciones anteriores, a pesar de que hemos progresado la hostia. Lo saltos generacionales son ahora abismales, cosa que no ocurría antes.

4.- ¿Podemos ser utópicos? No hay que renunciar a la utopía. Sí redefinirla.

-Que no sea autodestructiva como fue ayer: ¿Paraíso hippy? Los cojones... ¿Mayo 68? Hoy son los ejecutivos de France Télécom son sus suicidios incluídos (merece un post este asunto).

-Que la utopía sea una lúcida conocedora de esa realidad que pretende transformar, no pura rebeldía barata.

-Que pueda cumplirse, que no sea tan "u-topos".

-Que no sea un deseo, sino un método útil de lucha (no me queméis contenedores ahora ¿ein?pensad en un fin valioso).

Diez años después.





"Angie". La canción en cuestión.


No fue hasta la segunda vez que salió del baño cuando estuve seguro de que era ella. La primera vez había entrado en él con un tío rapado que llevaba dos cosas llamativas: una camiseta negra con incrustaciones brillantes y una sonrisa de auténtico imbécil. Así que cuando en la siguiente ocasión se abrió la puerta de las chicas y la vi salir con una amiga con un piercing en la nariz, intenté mirarla de frente cuando pasó a mi lado. Ella no me vio pero yo supe que era ella. Era ella diez años después. A esas horas no es fácil que Koldo ponga una lenta, sobre todo si lleva toda la noche sirviendo copas a gente de lo más variado. Los chicos que se van a comer el mundo esta noche, las chicas tímidas que probarán suerte un día más, nuevas parejas que estrenarán sábanas en un par de horas-espero que el anfitrión/a tenga el baño en perfecto estado de revista, siempre te pilla el toro-. La primera vez, Koldo, como buen profesional, se hace el loco. Supone que ya estoy borracho. Como siempre. Aunque la verdad sea dicha, me sentía extrañamente lúcido y melancólico, como si mi alma supiera que iba a encontrarse con ella. Precisamente. Así que insisto un poco más y tengo que recordarle quién es su mejor consumidor de cerveza y, quizás, de tequila también. Ahora y hace diez años. Cuando su cara sudorosa me guiña el ojo por fin, sé que la va a poner. Y lo cierto es que no sé qué cojones le voy a decir cuando suene la canción y me acerque a ella. Se hace el silencio entre canción y canción cuando suena la primera nota al aire de la guitarra, me disculpo ante las personas con quien estoy charlando y me acerco a ella zigzagueando entre gente que ríe y alguna pareja que se abraza torpemente sobre el serrín del bar. Koldo me mira al pasar y sonríe mientras tira la cerveza 326 de la noche. Veo su espalda al fondo del bar; esquivo al chico que tira dardos. Camiseta de rayas ajustada, vaqueros con flores y el pelo más bonito de esta ciudad suelto sobre sus hombros. Siempre le decía lo de su pelo. Nunca te lo recojas, idiota. Desde atrás, me acerco a su oído.

-He sido yo quien ha pedido esta canción.

Se gira y me observa sosprendida. Sus ojos me reconocen casi al instante. El bobalicón de la camiseta horrosa detiene la charla con la otra amiga y me mira. Le devuelvo la mirada. Sé que no me va a molestar. Ella me abraza con un vaso en la mano y me lleva con la otra hasta la barra. Pedimos dos tequilas con sal y limón. Brindamos con diez años de retraso. Compendio urgente: Madrid, Barcelona, un asunto bonito y acabado cada uno. Ella, Londres y Brasil. Ha sido consultora en una empresa multinacional. Chica lista. Pasa su lengua por su encía tan disimuladamente como le es posible. Demasiada cocaína. Al final hablamos de la canción y recordamos cuando la cantaba con la guitarra para ella desnudos en su habitación. "Angie". Angie, la chica del paladar anestesiado. Era época de libros -Kerouac, Rimbaud, Anais Nin-, conciertos y más bares. Fiestas extrañas y amaneceres suaves. Gente rara. Días veloces. Láminas de Klimt en marcos que pintábamos de naranja. Incienso y su espalda desnuda en mi cama. Take a walk on the wild side. Ahora, talleres de yoga y reiki retirada en el campo, me dice. Cocaína y patas de gallo, pienso yo. Pero sigues siendo la chica más guapa de por aquí. Sigue sonando "Angie". Charlamos de nuestros recuerdos comunes, de la gente que ya no volveremos a ver y que un día fueron tan importantes para nosotros. Me acaricia el pelo y mis primeras canas. Angie, vanidosa y decadente. Lista para matar como dice Ariel Rot. Inteligente. Nos despedimos. La beso en los labios. Quizás el beso más dulce de mi vida. La madrugada me dice que es demasiado tarde.
* No hagáis cábalas de quién es la chica. He cambiado suficientemente los detalles más identificativos, sin afectar un ápice la veracidad de la historia... this is a true story, only the details have been changed to protect the guilty....

El tiempo que me queda...

"Dejad de quererme" Francia, 2008.-

¿Qué tiene que ocurrir para que empecemos a vivir la vida verdaderamente?



La canción que cierra esta gran película. Sobrecogedora.

¿Cuánto tiempo?
¿Cuánto tiempo me queda?
¿Años, días, horas... cuánto?
Cuando pienso en ello , el pulso se acelera.
Mi país es la vida.
¿Cuánto tiempo?
¿Cuánto?

Amo el tiempo que me queda.
Quiero reír, correr, llorar, hablar.
Ver, creer, beber, bailar.
Gritar, comer, nadar, desobedecer.
Y no he acabado, no he acabado.
Volar, cantar, partir, sufrir, amar.
Amo tanto el tiempo que me queda.

Ya no sé dónde he nacido ni cuándo.
Sólo sé que no hace mucho.
Y que mi país es la vida.
Y también sé que mi padre decía: "El tiempo es como el pan, guárdalo para mañana".
Así que todavía tengo pan.
Y quiero jugar.
Quiero reír montañas de risas.
Quiero llorar torrentes de ríos.
Quiero beberme barcos enteros de vino
de Burdeos o de Italia.
Y bailar, llorar, volar, nadar en todos los océanos.
Y no he acabado, no he acabado.
Quiero cantar.
Quiero charlar hasta quedarme sin voz.
Amo tanto el tiempo que me queda.

¿Cuánto tiempo?
¿Cuánto tiempo me queda?
¿Años, días, horas... cuánto?
Quiero más historias, viajes.
Hay tanta gente a la que concoer, tantos paisajes.
Niños, mujeres, hombres.
Hombres tristes, inteligentes o idiotas.

Me pregunto cuándo parará la orquesta,
Si seguiré bailando.
Cuando los aviones no vuelen, volaré solo.
Cuando el tiempo se pare, todavía te amaré.
No sé desde dónde ni cómo,
Pero te seguiré amando,
¿De acuerdo?

El placer de conversar (perdido en mi generación, para variar). Hablar de la vida en la radio (1ª Parte).



Mi muy querida amiga Carmen me invitó a charlar con ella en su programa de radio "La última habitación" una fría noche de Enero. Literatura, recuerdos y vivencias fueron los temas de nuestra conversación. Todo regado con un excelente vino a medianoche.



A ver, que conste que yo no elegía la música; era un cortés invitado. En el fondo soy un buen chaval. Además, también me gustan algunos boleros ¿Qué pasa?

Rocanrol, actitud y la celebración de estar vivo.














La canción que sonará en mi funeral.

"No siempre puedes conseguir lo que quieres... pero, si lo intentas, a veces encuentras lo que necesitas".



He encontrado una foto por ahí que algún día voy a escanear. Un crío muy mono de unos 10 años vestido de Sanfermín con una chapa de la lengua de los Rolling Stones. ¿Alguien puede encontrar algo más kitsch? El niño en cuestión había visto un anuncio en la UHF o VHF de la época, quizás de unos vaqueros, en el que se oía un simple estribillo de una canción. No supo por qué: le obsesionó ese estribillo. Lo memorizó- ni sabía inglés ni había youtube, faltaban dos décadas para internet, ni tenía hermanos mayores-. Así que lo iba tarareando por ahí hasta que se lo soltó a su prima Ana que, Dios la guarde muchos años, dio con la canción: "Satisfaction". Ni más ni menos. A partir de ese momento ese niño supo qué cojones era el rocanrol y también dedujo que Dios le amaba por haberle descubierto esa música. Cómo se equivocaba (Dios, no el niño). Se compró una chapita de los Rolling en los puestecillos de Sanfermines. Ahí empezó la cuesta abajo. Je. Preguntó, esta vez a su primo Fernando-consumado rockero - sobre el grupo en cuestión, empezó a oír cintas y aún recuerda el primer cassette que compró. Casi treinta años después ahí tenéis al niño abrazado a una guitarra y con autógrafos de alguno de los mismos Stones (cómo me los firmaron daría para otro post). Así que supongo que el rock no es una moda adolescente -en este caso infantil- porque seguiré amando esa música hasta que me muera (tengo ya el tema elegido para sonar en mi funeral, si es que alguien es tan amable de pincharlo cuando me den tierra. Me hacéis el favor). Por supuesto, quienes vengáis espero que luego os emborrachéis como perros en algún club de rock a mi salud (que en esos momentos tenderá a cero). Bueno, pues el niño creció y el rocanrol fue la banda sonora de su vida mientras sus días se iban manchando. De profesores, de uniformes, de patxarán. La primera vez que besas a una chica con Police de fondo, la primera vez que mojas tus dedos en otra chica (fue con otra, no con la misma) con ¿los Doors? y la primera vez que te acuestas (sí, con otra diferente, la vida son etapas) con música de... no os lo voy a decir. Eso queda entre ella y yo. Simplemente era rocanrol. Música para amar a una chica, a la vida. Música para follar. Música para sentirte vivo en la cola del supermercado. Música para ser malo cuando el diablo te guiña un ojo. Y , claro, es posible que alguna canción lenta te haga saltar las lágrimas en el momento más insospechado; los chicos duros también lloran. La celebración de la vida en tres minutos cuarenta segundos. Y es que uno no cambia, sólo envejece. Y lo que he descubierto en todos estos años de bares -de mala muerte y buena vida-, conciertos, malas compañías -que son las mejores-, chicas buenas -que son las peores-... es que el rock es sobre todo una actitud. Posiblemente una de las cosas que ha hecho más por la libertad de pensamiento y acción en Occidente que todas las doctrinas y libros del mundo. El rock es estar en donde se supone que no debes estar, hacer lo que se supone que no debes hacer y pensar esas cosas salvajes que te hacen sonreir lascivamente. A ti, también. Por pura diversión, por convicción, por estilo. Por actitud. Vuestros días están contados. Divertíos, joder.

Los últimos besos siempre son entre lágrimas.



El escenario de los hechos de hoy, con el observador de los mismos desayunando hace tres años.
Nuestros protas recordarán el lugar el resto de sus vidas.

En ocasiones soy un animal de costumbres. Coño, esto es contradictorio ¿no? Bueno, da igual. Así que si un domingo tengo resaca -como hoy- no es difícil verme al mediodía en el café más bonito del mundo. Y único café de esta ciudad. Es decir, sólo hay uno pero es el más encantador de la tierra. Todo se compensa. En Madrid hay cafés más grandes; en París más literarios y en Berlín más sin humo pero no son como este. Por cierto, en Barcelona casi ni hay. Ato la bici afuera y elijo la mesa más tranquila. Siempre voy a la hora de comer porque sé que no me van a joder los niños con sus berreos, las mamis con los suyos o los hippiosos con sus teorías menos revolucionarias que pueblerinas antes de enseñar a sus colegas su foulard alternativo de 50€. Pues estaba allí con mi prensa fresquita y variada (a las dos de la tarde de un domingo la prensa es fresca aún), mis libros y cuaderno y un fantástico café con nata. Entonces levanté la cabeza y los vi. Ambos habían entrado ya en la cuarentena pero no demasiado. Bohemios, interesantes. Aún conservaban el último sol de su juventud. Los dos eran atractivos no sólo por la belleza física de sus cuerpos sino por su estilo, sus formas. El era rubio, pelo deshilachado como Kurt Cobain y barba cuidadosamente desarreglada de unos días. Americana de pana marrón con chapitas de colores. ¿Toca jazz?¿Diseñador en alguna publicación? Y ella con una cazadora negra de cuero sin estridencias. Sobria, bella y morena. Sabe que no necesita adornarse con complementos para ser bella. Con el mismo cuerpo que a los veinte años y posiblemente con el mismo que tendrá a los cincuenta. Exactamente, lo adivináis, la clásica mujer que me saca unos añitos y me vuelve loco. ¿Periodista?¿Danza? En seguida vi que algo no iba bien. Se miraban sin hablar, muy cerca. Apenas movían los labios de vez en cuando porque todo estaba dicho ya. El recorría su boca con la mirada, sus ojos. Ella sonreía tan suavemente como podía hacerlo para no herirle más. Ella le cogió las manos y las besó. El seguía mirándola a los ojos. Como un Cristo del rock sacrificado, más vulnerable de lo que se había sentido en su vida. Ella se levanta despacio, se inclina sobre él y le abraza. El cierra los ojos al sentir su cuerpo pero todavía no llora. Ella le besa en los labios. Posiblemente el beso más tierno que he visto en mi vida. Y el más difícil. Como buen observador atento a los pequeños detalles miro mi reloj y empiezo a cronometrar cuándo van a llegar las lágrimas. Hago una apuesta conmigo mismo. Debo mantener la calma ante el espectáculo que se desarrolla delante de mis ojos con fugaces miradas hacia mi libro. Iñigo, no te pongas nervioso. Pero soy un puto cazador que no va a soltar a su presa. Quiero emocionarme ante lo que veo, quiero llorar con ese chico para sentirme vivo. Siguen unos minutos de miradas, para mí eternos, sin apenas palabras. Recuerdos que sólo puedo suponer. Cuando cruzaron Europa en furgoneta, cuando pintaron la buhardilla juntos, aquel verano tan caluroso y lleno de erotismo y excesos en la Costa Brava y los hijos que nunca tuvieron. Se levantan por fin pero yo no cejo en mi empeño de mirar mi reloj porque el cronómetro sigue en marcha. Pasan a mi lado y hasta huelo el aroma de ella. Soy invisible. El mundo se ha detenido a su alrededor . Sólo quedan cenizas y el dolor más intenso que podían imaginar. Nada más salir, él se derrumba, la abraza y llora lágrimas furiosas y urgentes. Miro mi reloj. Inmóviles con los ojos cerrados. Están abrazados más de cuatro minutos. Les concedo la intimidad que se merecen aunque no me hayan visto en ningún momento. Vuelvo a mi libro pero yo no lloro. Sonrío ante el espectáculo de la vida. He ganado mi apuesta y pido otro café y más agua para mi resaca.

¿Por qué corro?


A punto de llegar a meta (Media Maratón, mayo 2010) con mi nuevo récord en el bolsillo.

A veces me preguntan por qué corro. Y no me interesan las respuestas tópicas: para sentirme bien, para cuidar el cuerpo, para desconectar, ... . Yo corro por motivos filosóficos. Al igual que leo, escucho música o intento conocer personas nuevas por motivos filosóficos. Quizás corro porque soy feliz, para sentirme más sólo, para ser más fuerte. Quizás corro porque no soy feliz, para no sentirme solo o para no creerme tan fuerte. Para competir exclusivamente conmigo . Para sufrir porque quiero. Para que la lluvia me moje la cara o sentir el sudor rodar por mi espalda. Porque nunca eres tan libre como cuando te exiges seguir luchando a pesar del dolor. Porque no quiero ser como el resto. Porque veo gatos, ríos y nubes en los campos que atravieso. Por la cerveza fría al llegar. Porque a estas alturas sólo me interesa vencerme a mí mismo. Porque a partir de la media hora las endorfinas me colocan y empiezo a dar gritos y saltos sin motivo. Para oir mi corazón y respiración acelerados. Porque quiero saber dónde están mis límites.Porque sé lo que significa pelear en soledad y esto me hace ser mejor persona.Porque cuando suenan los Sex Pistols a partir del km. 18 eres el rey del mundo. Porque, como dice un lema, el dolor es temporal pero el orgullo es para siempre. Y nada me enorgullece más que superarme.



Con Sonia antes de empezar. La carrera (en la universidad) nos juntó. La carrera (en el asfalto) nos re-juntó.


El video y la música que me inspiran desde hace años.
Iggy Pop & The Stooges "Search & Destroy".


Tempus fugit: El drama de mi generación y jugar con gatitos.

"Currando en trabajos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos"
( Chuck Palahniuk )


Pues sí. Supongo que cada generación tiene su aquel. Para lo bueno y para lo malo. Y no debería quejarme porque soy de las pocas generaciones en España o Europa que no ha conocido ni una guerra (civil o mundial) ni una postguerra (tan terrible en ocasiones como la guerra y mucho más duradera) ni una dictadura (socialista o militar). Al contrario, somos unos hijos de puta que hemos tenido de todo. Libertad concedida, no conquistada. ¿A quién coño vamos a culpar? Y ahora nuestro combate es espiritual; si es que no estamos muertos ya. Hemos tenido universidades, ocio, una buena dosis de libertad, mínima censura, posibilidades de viajar, ... ¿Y qué hemos hecho con todo eso? Nada. Hemos acabado tirando todo por la borda. ¿Más liberales porque guardamos los condones en la mesilla de noche cuando en realidad nos morimos por un trozo de amor de verdad?¿Más comprometidos socialmente porque nos metemos en ONG's y somos todos muy alternativos? ¿A quién queremos engañar? Al final, acabamos como todos: queriendo hacernos socios del club de golf y comprando un coche mejor que el del tipo de al lado y, aunque no leamos un jodido libro, presumimos delante de los amigos de lo que ha costado el metro cuadrado de parqué-noruego ¿eh?-. Ni siquiera nos atrevemos a acercarnos a otras personas, a escucharlas de verdad y a aprender de todo lo que nos rodea. Hemos perdido la capacidad de sorprendernos. Por supuesto, tenemos el último grito en móviles. Haremos cola en la FNAC para comprar un ipad o como se llame. Y desde luego, siempre nos quedan lo talleres de tai chi y flores de Bach para llenar el puto vacío de nuestros días y nuestras noches. En resumen, somos gilipollas integrales aunque estemos al tanto de la última película coreana del Festival (independiente) de Pollatiesa-unas plastas de vaca, muchas de ellas-. Porque no sabemos apreciar lo fundamental de la vida. Y es que las cosas que más importan son gratis. Sí, amiguitos, gratis de verdad. Sin entrada ni cuotas de mantenimiento. Pero trabajamos de sol a sol o en empleos que nos asquean aunque te hagan ganar mucho dinero en pocos años (¡el año que viene me monto una casa rural!), no tenemos tiempo de vivir porque hay que pagar la hipoteca del piso que nos han vendido-en un sitio ideal, en el campo pero al lado de la ciudad, tócate los huevos- y queda la letra del Audi. Joder, me olvidaba de la cuota del club deportivo más caro de la ciudad al que nunca vamos pero es fashion. Y no tenemos tiempo que es lo único que importa. Lo único irremplazable junto a las personas queridas. Tiempo para pensar, contemplar las estrellas saliendo una noche de la ciudad (os prometo que hay cientos ahí arriba), ver las nubes pasar con sus caprichosos dibujos cambiantes bajo el sol... y jugar con gatitos.


Método práctico. Instrucciones.


1º) Haz una lista de cosas que te proporcionen placer y que puedas hacer gratis.

p.ej: "jugar con gatitos".


2º) Añade alguna otra cosa que siempre has querido hacer y nunca te has atrevido.

p.ej: "decir de una puta vez a la chica/o que te gusta que te quieres acostar con ella/él (o besarla o amarla o magrearla, lo que sea)". -Esto, preferiblemente, al oido-.


3º) Haz esas cosas. Sencillo ¿no?



Mis gatitos downshifters. Os prometo que no les doy de beber alcohol... todavía. Eso sí, se pasan el día escuchando a los Stones. Sí, saldrán malotes, ¿qué pasa?

Si...

"If" de Rudyard Kipling *.
Hay ciertos textos que siempre me han impresionado. Aquí hay otro que colgué en noviembre.
* La traducción es mía porque nunca he encontrado una que me convenciera suficientemente.




Si puedes mantener la calma cuando todos a tu alrededor la pierden
Y te cargan su culpa.
Si puedes confiar en ti cuando todos dudan
Y eres comprensivo con sus instantes de duda.
Si puedes esperar y no cansarte de hacerlo.
O permitir que te engañen sin devolver a cambio más mentiras.
O aún siendo odiado no das rienda suelta a tu odio.
Si no buscas aparentar ser mejor de lo que eres ni sueles hablar con demasiado orgullo.

Si puedes soñar sin permitir que esos sueños te dominen.
Si puedes pensar sin que el pensamiento sea tu dueño.
Si has conocido el Triunfo y el Desastre
Y has tratado por igual a esos dos impostores.
Si puedes soportar que los malintencionados falseen tus palabaras
Para confundir a los idiotas.
O contemplar las cosas por las que has dado tu vida, destrozadas
Y volver a construirlas desde cero con herramientas ya gastadas.

Si tus triunfos más importantes caben en un puño
Y eres capaz de arriesgarlos todos a una carta
Y perder y empezar desde el principio
Sin que salga una queja de tu boca.
Si puedes poner en marcha tu corazón, tus nervios y tus músculos
Cuando ya han perdido su fuerza
Y aguantar cuando no hay nada dentro de ti
Excepto tu voluntad que te dice : ¡resiste!

Si puedes hablar con las multitudes y mantener la virtud,
O caminar con reyes sin perder el sentido común
Sin que amigos ni enemigos puedan herirte.
Si cualquier persona puede contar contigo sin ser imprescindible.
Si puedes llenar cada minuto de tu vida
Con sesenta segundos que merezcan la pena ser vividos

Tuya será la tierra y todo lo que contiene
Y, lo que es más importante, serás un Hombre.

Qué hijo de puta más retorcido. Kenzaburo Oé: "Una cuestión personal".










Japón, 1935
Nobel, 1994



Hombre... si Henry Miller (mi papá espiritual con permiso ¿eh?) ya decía de él que era un continuador legítimo de Dostoyevski pues ustedes me dirán. Retorcido pero valiente, también con huevos como otro por ahí abajo en el blog. Un dilema moral de vida o muerte; sacrificio de por vida o ser tú mismo. Y no. No hay un terreno confortable intermedio en el que refugiarse ¿Hastá dónde sacrificarse por alguien a quien "se supone" (moral y humanamente) que debes cuidar pero a quien no quieres? Así que nuestro prota se ve llevando una vida que no quiere. La vida de todos nosotros está llena de elecciones que llevan aparejadas obligaciones así que cuando estas obligaciones son de por vida ¿qué ocurre si la persona que somos hoy no es la que éramos entonces? Esto es algo que le pasa a mucha gente pero ¿cómo romper con todo si "debes" tener ciertas obligaciones graves? ¿Qué alternativas tomar?¿Qué hacer cuándo estás atrapado antes de los 30? Y sabes que hay otros mundos, otros cuerpos a los que amar, otros hombres libres que deciden su destino. Tu vocación contra tu obligación. Y sobre todo la valentía de tratar un tema extremadamente espinoso como el nacimiento de un hijo deforme y enfermo. Pocos escritores son tan sinceros (cierto que ayuda el que el autor haya pasado por tener que cuidar a un hijo enfermo desde nacimiento). No huye de la crueldad moral que habita en nosotros en el fondo negro del pozo del alma. Nuestro protagonista, antes de tomar cualquier decisión, vaga sin rumbo, bebe whisky como un cosaco, charla y duerme, más que folla, con una amiga , no con su esposa que está tirada en el hospital porque acaba de dar a luz. Esta amiga es como esa diosa del oráculo con la que puedes o no acostarte, porque eso al final no tiene importancia. Está ahí para escucharte y darte de beber en su casa sin juzgarte. Porque te regala conversaciones tan purgantes como el mejor de los polvos. Ese exquisito toque japonés que sabe a pura hiel. Sadomasoquismo filosófico pero real como la vida misma; está a nuestro alrededor cada día. Radicalmente solos en medios de las personas a quienes "debemos" amar y proteger. Y este libro ES literatura porque ES parte de la Vida. Como mirar nuestro lado más diabólico sin pestañear y hasta excitándonos. Es un narrador inteligente, hasta poético es sus descripciones, símiles, ... y audaz: no teme hacer aparecer el morbo sexual en la escena más patética e inapropiada moralmente. Y la perspicacia para el mal y la culpa cuando los hace hacer acto de presencia con toda conciencia de dicha maldad. Un libro tan desasosegante como hermoso. Absténgase almas sensibles, seminaristas y niñas de primero de carrera que no sean retorcidas.

A veces descubres películas que quizás hagan que ames más la vida y a la gente que te rodea."La escafandra y la mariposa" de Julian Schnabel.2007.

Y en las que además hay una canción (cruda, seca y directa como el brillo de la verdad en una pistola) que oyes por primera vez y sabes, a los pocos segundos de comenzar,que escucharás durante muchos años porque encima tiene una letra perfecta que empieza a sonar en el momento exacto y en la escena adecuada. Supongo que acabas desarrollando un sentido especial para distinguir "esa" canción entre cien en cuanto llegan los primeros acordes.

Es entonces cuando se produce el milagro y te dejas romper en pedacitos. Todo tu pasado se vuelca sobre ti pero no te juzgas , sientes. Entiendes que todos y cada uno de los días que has vivido te han llevado a estar precisamente vivo en este instante. Aquí y ahora. Agradecido a la vida porque mañana también saldrá el sol y el ciclo del mundo tan sabio, antiguo e impredecible se pondrá de nuevo en marcha con sus sueños y terrores, sus fracasos e ilusiones. Te miras en un espejo y ves tus dudas, tan humanas; tus miserias, tan excusables/inexcusables y tus pequeñas heroicidades para hacer que cada día sea extraordinario

Y piensas en las personas de las que te separarás, tarde o temprano, de una manera u otra. Y matarías por un par de minutos más. Y recuerdas los gestos a destiempo, las conversaciones no mantenidas, siempre postergadas para mañana, mañana,... En la gente que perdiste y a quienes, al cerrar los ojos, imaginas en otra ciudad llorando y riendo como tú. Y todo eso te alimenta de alguna manera extraña pero sólida para no rendirte jamás, para no perder nunca la capacidad de sorprenderte ante el simple, bello y sobrecogedor espectáculo de la vida.


Queda el futuro. La gente a quien no conocías hace unos pocos meses y a quienes amas de una manera inédita, peculiar porque nunca amas a dos personas de la misma manera, independientemente del tipo de amor que sea. Quedan los amaneceres por contemplar, los baños en pelotas en el mar y el pelo de una mujer en tu brazo al abrir los ojos. Quedan.

Ejemplo práctico:



He ido a correr mis 25 kms. dominicales (si no he vuelto muy borracho, acompañado y tarde el sábado) y lo he hecho por carreteras tranquilas, rodeado de campos de trigo frescos y verdes con suaves colinas alrededor. Ni un alma en kilómetros. Los rayos de sol se colaban entre las nubes violetas creando un efecto que ni Turner con sus acuarelas. Total, veo un gato sin cabeza (sospechosamente quieto, la verdad) ¡Puta mierda con lo que a mí me gustan los gatos (una chica me dijo el mes pasado que yo "era un gato")! Así que mi cabecita empieza a filosofar sobre la muerte, el tiempo y tal... pero todo muy constructivo ¿eh? Sin embargo,qué cojones, mantengo mi fe en la vida. Así que cuando ya me había corrido (con perdón) unos 20 kms. levanto la cabeza y veo... ¡un arco-iris completo! que no veía desde crío (ese mismo no, claro, otro). Os digo que estéis pendientes de los milagros cotidianos, de las oportunidades que os salen al paso, que no las veis, joder. Bueno, va; en todo esto también influye que cuando corres segregas endorfinas y os aseguro que cuando llevas unos kilómetros te dan un subidón (son opiáceos naturales). Os lo digo en serio. Así que se comprende que cuando te cruzas con algún maldito perro (os he dicho que adoro a los gatos) y si, por ejemplo, en ese momento estás oyendo a los Clash, le sueltes a grito pelado "London's burning with boredom now!) a lo que el bicho suele acojonarse que te cagas aunque, debo decirlo, a veces he tenido que acelerar para no me pillara el cabrón del susto que le he dado. En fin, aventurillas de los corredores.

La canción + la película.-




La canción.-




La película (trailer oficial).-


Conversación con enfermo de cáncer en su habitación de hospital.

(En plena sesión de quimioterapia)

Iñigo: ¿Cómo va la cosa? Dentro de lo malo, bien ¿no?
Paciente: ¿Dentro de lo malo, bien? Querrás decir que dentro de lo más o menos bien, de puta madre.
Iñigo: Ah...pues...eso.

Es raro en mí pero me quedé sin palabras tras la lección que acababa de recibir.

Eso se llama ACTITUD.
Ahora, por favor, quéjate de tu vida. Por supuesto, permítete no disfrutarla. *

* Yo me largo ahora mismo a disfrutar la mía. A la noche hay concierto de r'n'r y hay que ir calentando por los bares. Toca "Doctor Deseo" que es un Doctor que siempre toca en nuestros corazones pero hoy toca el grupo de verdad. A lo mejor cae un post. Por supuesto, brindaré por todos vosotros. Os quiero.



"Algunos hombres luchan un día y son buenos.
Otros luchan un año y son mejores.
Los que luchan varios años son muy buenos.
Pero los que luchan toda la vida......esos son los imprescindibles".

Bertolt Brecht

Traje y corbata por el día / punk-rock por la noche. BCN, no hace tanto.

Supongo que la belleza de la vida está en los extremos aparentemente, sólo aparentemente, contradictorios.



Premio para quien sepa quién es el tío de la primera fila del público ( a partir del segundo 17'') al que se le ve el perfil izquierdo de la cabeza mientras la mueve como poseído y alza el brazo rítmicamente.

Son "The Dictators" de Nueva York, padres del punk . Leyendas vivas. Dios los bendiga y les de cerveza.
Ayyyy, esas pequeñas salas de rock.

Premio (a elegir) :
-Tequila (con sal y limón)
-Libro de auto-ayuda.
-Huevo Kinder (el regalito, el huevo me lo como yo).
-Figurita de gato budista del chino que mueve el bracito.

I used to shiver in the wingsBut then I was youngI used to shiver in the wingsTill I found my own tongue




100.000 vuelos suspendidos. 7.000.000 de oportunidades.


Más de 7 millones de personas se han quedado en tierra por el volcán. De acuerdo, quitemos las urgencias médicas, los reencuentros familiares largamente anhelados y los amantes que desean verse para acariciarse. Pero bendito volcán. Cuando yo cogía aviones anhelaba esto. Que no saliera el avión. Que se colapsara el mundo. Suspender reuniones, móviles, conversaciones tópicas, taxis urgentes, color gris ... ¿Para qué? Para volver a lo esencial, a lo improvisado y alejarte de la prisa. Así que hay 7 millones de personas colgadas que tienen una magnífica oportunidad. Un pequeño lapso en su vida frenética para pensar, comprarse una libretita en las tiendas del aeropuerto- en vez de una corbata de 70 €- y escribir qué quieren de su vida. O qué no quieren en su vida. Quiénes son. Cómo tratan a sus semejantes. Cuándo lloraron por última vez. Quiero pensar que habrá una persona, sólo una al menos, que tras ese tiempo inesperado en un aeropuerto o una rutina rota imprevisiblemente, será diferente cuando al final llegue a su destino. Quizás llegue a emprender una nueva vida. Y todo porque ha reflexionado por el puro azar de una ceniza suspendida en el cielo. O porque se ha dedicado a dialogar con su compañero de viaje frustrado y acaba de descubrir a alguien tan especial que será su mejor amigo el resto de su vida o porque ha conocido a una mujer en la cafetería del aeropuerto a quien jamás habría conocido de otra manera y que pondrá su mundo patas arriba. La vida está llena de milagros cada día. No nos paramos a verlos.

David Monteagudo "Fin". Novela.


Vale. La revelación del momento. ¿Es Stephen King un buen constructor de historias? Vale ¿Y un buen escritor? Vale ¿Y un gran artista? Pues eso. Me interesaba el libro por aquello de una reunión de amigos 25 años después de los veinte años. Ya sabéis que siempre me ha obsesionado el paso del tiempo. Y sobre el papel es una historia buena la de los reencuentros "20 years later". Sin embargo, esta historia acaba o casi comienza desde el principio tomando un giro "paranormal". Suceso exógeno raro, raro que afecta al grupo de amigos en un refugio de montaña medio aislado. Me suena a una peli basada en una historia de Stephen King que vi hace tiempo. Me recuerda, salvando las distancias y exclusivamente en cuanto a la trama, a "La carretera" de McCarthy (viaje apocalíptico, esta vez en grupo ) que tengo criticada por ahí en este mismo blog. Tampoco hablaré mal del libro aunque no me vale eso tan manido de que "atrapa". No quiero que me atrape un libro: quiero que me haga más sabio y más sensible o más cínico o "mejor hijo de puta", con más talento para el mal rodeado de diversión y más compasión. Para otra cosa tengo el cine de palomitas. Tampoco criticaré que a veces se notan las costuras en este primer libro: alguna conversación ridícula, giros lingüísticos excesivamente tópicos, ... Historia "original"-tampoco de lo más- que acercará el libro a mucha gente. Lástima no profundizar más y mejor en el paso de los veinte a casi los cincuenta del grupo de amigos; cae en lugares comunes predecibles y tan obvios ... Se nota a un escritor curtido en las artes del cuento demasiados años y quizás en demasiados talleres. Eso para mí ya es artificial. Acaban pariendo artefactos con cronómetro en la mano, mecanismos robóticos sin demasiada vida. Ahora bien, si exiges que tan sólo "te atrape" a un libro, es llevadero.

¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo "porque sí"? Erich Fromm "El amor a la vida".



Haciendo cosas porque sí...


Alemán, 1900/1980.-
El libro recoge conferencias, entrevistas de radio, etc... y habla de todo un poco pero todos los temas tratados son harto interesantes. No da puntada sin hilo y bien trate sobre el amor,los sueños, la conversación entre personas o la muerte siempre trasluce lo mismo: un profundo amor a la vida y a los semejantes.

"Creo que el hombre sólo es él mismo cuando se expresa, cuando da salida a sus potencias innatas. Cuando eso no ocurre, cuando sólo "posee" y "utiliza", en lugar de "ser", entonces decae, se vuelve cosa, su vida pierde sentido, se transforma en sufrimiento. El auténtico goce reside en la actividad auténtica, y esa actividad auténtica es la expresión de sí mismo, el crecimiento de las potencias humanas".


Lo que nos diferencia de los animales es la autoconciencia, se nos exige tener la vivencia de nosotros mismos, el mejor regalo que tenemos por ser hombres y casi ninguno de nosotros lo utiliza correctamente. Pasan los días, los años y todos nuestros sueños de mejora y cambio se van viendo postergados en vez de actuar al respecto. Nos engañamos cuando creemos "estar activos" y hacemos, vamos, venimos, organizamos, ejecutamos, planificamos y cogemos aviones. Pendientes de un "algo exterior" que nos lleva inexorablemente al hastío vital. Esa actividad externa es función de "hacer cosas" mientras que la auténtica actividad humana es reinventarnos a nosotros mismos, meditando, reflexionando. El hombre "genuinamente activo" cuida la calidad de su tiempo, huye de acciones vacías. Todo esto está muy presente en las doctrinas de los estoicos, dicho sea de paso.

Ahora que la ciencia ha matado a la religión como proveedora de una cosmovisión y ahora que el capitalismo ha matado a los Mandamientos morales ... ¿qué coño tenemos?
¿Cuál es el estímulo que nos mueve? ¿Lo tienes realmente claro? ¿Lo has pensado alguna vez?

"Cuando un hombre medita intenta volverse consciente de sí mismo, de sus propios sentimientos y de su condición interna. El entorno, que no entiende nada, lo considerará un hombre pasivo".


"Cada vez más nos limitamos a hacer lo que tiene un fin. Y al final ¿qué es eso? Resulta ser dinero o fama o ascender socioeconómicamente pero el hombre piensa cada vez menos en hacer algo que no tenga absolutamente ningún fin, ha olvidado que eso es posible, y hasta deseable, y ante todo, hermoso".

Naguib Mahfuz "El café de Qúshtumar". Novela.





El Cairo, 1911-2006.

Nobel, 1988.


(Los radicales integristas le apuñalaron en el 94. En todas partes hay cafres ignorantes que te matan por no pensar como ellos).-


Supongo que hasta para un Nobel el hecho de condensar en 200 páginas la historia de cuatro amigos desde su infancia hasta la senectud no es tarea fácil. Desde la adolescencia se reúnen en el mismo café, el de Qúshtumar, que irá cambiando con los años al igual que los hombres y el barrio en el que habitan, el de Alabasía, en el corazón de El Cairo. La niñez, los primeros amores, los primeros polvos, las vocaciones profesionales, los diferentes empleos que eligen, sus esposas, los hijos que llegan en cuanto pasas la página, etc... todo en estricto orden cronológico y sin profundizaciones sesudas. Y aderezado con la historia política de Egipto (casi todo el S. XX: Nasser, Sadat, Guerra de los Seis Días). Todo ello con una narración bastante tópica, sin sorpresa ni tensión. En honor a la verdad habrá que decir que es prácticamente su última novela, pasados los años más gloriosos de su producción y aparecida "por entregas" en algún periódico. Las vidas de tus vecinos pero sin demasiada gracia artística en esta ocasión. Es cierto que es el lector el que debe saber ver los entresijos, captar las sensaciones, meterse en la piel de los personajes pero el autor no juega con el lector, no hay complicidad. Sí es interesante cómo el barrio va cambiando a la vez que lo hace la economía egipcia, el signo de los tiempos que le va hurtando el sabor típico de vecindario de los años 30 hasta convertirlo en un barrio átono de final de siglo con sus edificios de oficinas y grandes almacenes. En definitiva, cuatro vidas normales con sus ilusiones, decepciones, alegrías y claroscuros. Como tu vida. A la que se le puede exigir un poco más ¿no? Como al libro. Vamos a ello.


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Entre Camus y Dostoyevski, salvando las distancias, claro. Fatos Kongoli "La vida en una caja de cerillas" . Novela.
















El amigo Fatos, aburriéndose en alguna jornada literaria.
Albania, 1944.-



Sin llegar a la altura de sus maestros,confecciona un trabajo literario correcto con ciertos destellos de ambos autores, al menos "en la atmósfera" de la novela. Dicho sea de paso y a diferencia de ellos, incorpora algo de humor y sale una mezcla curiosa. Fácil lectura y cierta profundidad aunque no tan inteligentemente sutil como los grandes. Al igual que en ellos existe un dilema moral en su novela, llena de gente pero plagada de soledad existencial. A veces te haces preguntas profundas. Pongamos que invitas a una chica/chico que acabas de conocer a tu apartamento y que cuando se está dando un baño, muere accidentalmente.Nadie sabe que tenéis un cadáver en el cuarto de baño. Lejos de pensar en el protagonista como criminal, desde el principio no haces otra cosa que apiadarte de él. Lo compadeces y más cuando, entre sus tribulaciones sobre entregarse o no, vas conociendo (en forma de flashbacks) la historia de su niñez en la Albania socialista (los cabrones del Partido se comen las mejores manzanas), sus escarceos de adolescente (tan universales como los míos), la situación del país en el tránsito al liberalismo burro, su reciente separación que no puede superar y los lingotazos que se va metiendo...sí...de Jack Daniel's. Así que acabas viendo a un tipo corriente de cualquier ciudad al que el destino le ha hecho una gran putada. No escasea el humor irónico; por ejemplo, se convierte en periodista de sucesos...¡de su propio caso! Mujer desaparecida y hallada muerta en un río. Un giro de la fortuna que tuerce una vida como ocurre todos los días de una u otra manera. ¿Hasta qué punto controlamos nuestra vida? Sólo cuando el protagonista acepta su destino empieza a serle indiferente. Ante la indecisión de qué decidir, los días van pasando y desdibujan lo importante confundiéndose con la mera rutina indolente en donde no importa cómo has actuado en el pasado. Aunque al final, con dulzura o violencia, la verdad acaba llamando a la puerta.

Dios te ha dado todo lo que quieres (y todavía no lo ves). ¿Quién dijo que no había poesía en el rock and roll?

Puedes verlo en el cielo azul
Puedes verlo en los ojos de una mujer
Puedes oírlo en el llanto de un niño
Puedes oírlo en el jadeo de tu amante
Puedes tocarlo en un grano de arena
Apretarlo en la palma de tu mano
Sentirlo a tu alrededor cada día
Escucha lo que tengo que decirte

Dios me ha dado todo lo que quería
Y yo te lo daré todo a ti
Dios me ha dado todo lo que quería
Y yo te lo daré todo a ti

Lo vi en el sol de medianoche
Lo sentí al llegar el primero a la meta
Lo escuché en medio de la tormenta
Lo noto en el amanecer helado
Lo huelo en el vino que pruebo
Lo veo en el rostro de mi padre
Lo escucho en una sinfonía
Y lo siento en el amor que tú me das

Dices que estoy loco
Todo está en tu cabeza


Para los nacidos ente 1970 y 1975 . "After". Cine.





Puede ocurrir que no todo el mundo entienda o guste de esta película. Es perfectamente comprensible. Porque es de esas pelis que si no te sientes en parte identificado con ellas, no puedes entenderlas o disfrutarlas. ¿Por qué sí podemos disfrutar del cine de John Ford? Pues porque sus arquetipos nos tocan de cerca aún lejanos en el tiempo o el espacio. Sin embargo, necesitamos que se produzca esta concomitancia con "After" a pesar de ser más cercana en el tiempo y lugar.

Por supuesto, sí podremos sentirnos fácilmente identificados con ella si:

1.- Hemos vivido/vivimos la vida con intensidad.
2.- Nos hacemos preguntas sobre el sentido de nuestra vida.
3.- Somos críticos con nosotros mismos.
4.- Somos conscientes de que la vida es una hermosa mezcla de dolor y alegría.
5.- No tememos llamar a las cosas por su nombre.
6.- Hemos nacido entre 1970 y 1975; esto último es una boutade de las mías pero ayuda, coño...

... y sobre todo, cuando hemos tenido el valor de cambiar las preguntas cuando estábamos aburridos de tener todas las respuestas.

La veis y me decís...





Patrick Modiano "Calle de las tiendas oscuras". Novela.





Francés del 45.
Premio Goncourt 1978 con esta novela.










Pues hombre, creo que a un Goncourt se le puede exigir algo más. En especial si parte de una idea brillante para ser desarrollada literariamente. Un hombre sufre amnesia, no sabe quién es en realidad, ni su nombre, ni a quién amó ni por quién era amado. Así que dado que tiene cierta experiencia (post amnesia) en el mundo de los detectives y algunos buenos contactos por ahí empieza a investigar su auténtica identidad. ¿No es atractiva la idea de reconstruir/recrear/inventarse un pasado? Pero a mi juicio, el libro acaba siendo un intento fallido de construir algo realmente bueno. Cuando debe arrancar la trama, el interés, ... empiezan a repetirse las historias y las escenas, aunque cada vez con un interlocutor diferente o en un lugar diferente: hoteles, alguna sede diplomática, vagos recuerdos que van surgiendo, viejas fotos que va recuperando, ... Y lo que tampoco consigue el autor es enamorarnos de las calles de París -no se lo perdono- posiblemente uno de los mejores escenarios para la literatura que yo conozco (hablando de estructuras físicas no espacios o atmósferas mentales). ¿No habéis estado en París? Ya estáis sacando el billete. En definitiva, la construcción de la propia identidad, tema apasionante donde los haya, acaba siendo una labor no artística o mental sino casi exclusivamente detectivesca. Qué lástima...
Por cierto que otro Goncourt que leí siendo más jovencito tampoco me conmovió: "Me voy" de Jean Echenoz.

Cómo redactar un buen Curriculum Vitae ...




ESCRIBIENDO EL CURRÍCULUM

¿Qué hay que hacer?
Presentar una instancia
y adjuntar el currículum.

Sea cual sea el tiempo de una vida
el currículum debe ser breve.

Se ruega ser conciso y seleccionar los datos,
convertir paisajes en direcciones
y recuerdos confusos en fechas concretas.

De todos los amores basta con el conyugal,
los hijos: sólo los nacidos.

Importa quiénes te conocen, no a quiénes conozcas.
Viajes, sólo al extranjero.
Militancia en qué, pero no por qué.
Condecoraciones sin mencionar a qué méritos.

Escribe como si jamás hubieras dialogado contigo mismo
y hubieras impuesto entre tú y tú la debida distancia.

Deja en blanco perros, gatos y pájaros,
bagatelas cargadas de recuerdos, amigos y sueños.

Importa el precio, no el valor.
Interesa el título, no el contenido.
El número de calzado, no hacia dónde va
quien se supone que eres.
Adjuntar una fotografía con la oreja visible:
lo que cuenta es su forma, no lo que oye.
¿Qué oye?
El fragor de las trituradoras de papel.

[Autora: Wislawa Szymborska. Del poemario Hombres en el puente (1986), en Paisaje con grano de arena, Editorial Lumen. Trad. de Ana María Moix y Jerzy Wojciech Slawomirski]

Gracias, Santi. Conociendo algo la obra de la Szymborska, quiero pensar que no le disgustaría la foto de entrada.